NACIONES UNIDAS,
12 de octubre.— Irán rechazó hoy en Naciones Unidas las acusaciones
lanzadas por Estados Unidos en su contra, sobre un supuesto plan
para asesinar al embajador saudita en Washington y atacar las
embajadas de Israel y de Arabia Saudita.
En una carta dirigida por el representante permanente de Irán
ante la ONU, Mohammad Khazaee, al secretario general de la
organización mundial, Ban Ki-moon, la nación persa expresa su
indignación ante las acusaciones del gobierno norteamericano.
"La República Islámica de Irán rechaza con fuerza y
categóricamente esas alegaciones fabricadas y sin fundamento,
basadas en las sospechas expuestas por una persona", apunta el
texto.
Las acusaciones estadounidenses son acciones políticamente
motivadas y reafirman la larga animosidad de Washington hacia la
nación iraní, añade la carta.
Asimismo, considera que se trata de un plan para desviar la
atención de los actuales problemas económicos y sociales que
atraviesa Estados Unidos y de las revoluciones populares y protestas
contra el apoyo de ese país a regímenes dictatoriales.
Señala que Irán ha sido víctima del terrorismo y en ese sentido
recuerda el asesinato de varios científicos nucleares iraníes en los
últimos dos años, "perpetrado por el régimen sionista respaldado por
Estados Unidos".
La misiva advierte a Ban Ki-moon acerca de su responsabilidad
para esclarecer a la opinión pública internacional en torno a "las
peligrosas consecuencias de las políticas belicistas del gobierno de
Estados Unidos para la paz y la seguridad internacional".