SHANGHAI. — Con la presencia de Rodrigo Malmierca Díaz,
Ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, se
celebró ayer en la sede de los Astilleros de Shanghai una sencilla
ceremonia para hacer entrega a la parte cubana del segundo de una
serie de 10 buques graneleros que se construyen en dichas
instalaciones.
Al dirigirse a los presentes durante la actividad, Alberto Blanco
Silva, Embajador de Cuba en China, resaltó la importancia
estratégica que reviste este proyecto de construcción de buques en
el contexto de las relaciones económico-comerciales y de cooperación
entre Cuba y China. De igual modo, enfatizó que la exitosa ejecución
de este proyecto ha sido posible gracias a los excelentes vínculos
que mantienen ambos países, las cuales son un referente para el
mundo y un ejemplo de la cooperación y la amistad sobre la base de
la igualdad y el respeto mutuo.
En referencia a "LEONOR", nombre con el que fue bautizado el
barco, el Embajador cubano expresó que era un honor que el mismo
surcara los mares con el nombre de la madre de nuestro Héroe
Nacional José Martí, quien dejó constancia del amor a su madre en
muchos de sus escritos y que para él siempre hubo una madre mayor:
la Patria.
Asistieron a la ceremonia las máximas autoridades del Astillero
de Shanghai y las empresas chinas ejecutoras del proyecto, mientras
que por la parte cubana participaron representantes de empresas
marítimas, de la oficina del Banco Nacional en Beijing y
funcionarios de la Embajada de Cuba y del Consulado General
acreditado en Shanghai.