La situación humanitaria empeoró aún más en Sirte luego que
insurgentes libios y la OTAN recrudecieron el que consideran el
asalto final para doblegar la resistencia de leales a Muamar El
Gadafi, alertaron hoy fuentes neutrales.
Representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)
describieron un panorama apocalíptico en la ciudad natal de El
Gadafi, sometida a cruentos ataques de tropas del autonombrado
Consejo Nacional de Transición (CNT) tras varias semanas de asedio
terrestre.
A la par de los cohetes y obuses disparados por los sublevados,
los aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN) intensificaron sus bombardeos sin distinguir entre objetivos
militares y civiles, impactando incluso áreas residenciales
densamente pobladas.
Residentes que lograron salir en las últimas horas de Sirte,
situada unos 360 kilómetros al sureste de Trípoli sobre la costa
mediterránea, aseguraron que miles de personas están atrapadas por
el fuego cruzado, sufriendo escasez de agua, alimentos, medicinas y
combustible.
Según reporte de Prensa Latina, un equipo del CICR que el lunes
consiguió permiso de ambos contendientes para llevar suministros
médicos al hospital de Ibn Sina expresó su preocupación por la
suerte de civiles, tanto los heridos como la población que permanece
dentro de la urbe.
La situación en el terreno es muy tensa con los actuales
enfrentamientos, comentó el delegado de la Cruz Roja Hichem
Khadraoui, al apuntar que bajo tales condiciones, nos hemos limitado
a traer la ayuda humanitaria de necesidad más imperiosa.
Pese a esos avisos, las fuerzas del CNT lanzaron esta mañana una
andanada de fuego de tanques, baterías antiaérea y artillería
pesada, apoyados por incursiones de la OTAN, tal como ocurrió el
lunes en la noche tras la toma del distrito de Qasr Abu Hadi, en el
sur de Sirte.
Fuentes militares insurgentes afirmaron, además, que sus hombres
entablan combates callejeros con los seguidores de El Gadafi en esa
aldea situada a unos cinco kilómetros de su centro urbano y en otro
distrito residencial ubicado a dos kilómetros.
Los estamos rodeando por todos los lados. Hemos ordenado
atacarlos desde todos los frentes y utilizar todo tipo de armas,
admitió un opositor armado identificado como Saeed Hammad.
Personal médico que huyó de Sirte y el propio CICR señalaron que
muchos pacientes mueren en el hospital Ibn Sina debido a la falta de
oxigeno, medicamentos o combustible para poner en funcionamiento
generadores de electricidad. Asimismo, doctores que asisten
básicamente a insurgentes confirmó que en las últimas horas murieron
al menos cuatro irregulares y otros 39 resultaron heridos por la
respuesta de los pro-Gadafi que se mantienen irreductibles.