Promotores de una iniciativa para articular el movimiento de
protestas para contrarrestar las corrientes conservadoras en Estados
Unidos prosiguen hoy sus deliberaciones, reportó Prensa Latina.
Reunidos en el hotel Washington Hilton, activistas de diferentes
tendencias intercambian ideas hasta mañana para el lanzamiento del
"movimiento progresista" y su estrategia para las elecciones de
2012.
Al parecer la corriente que comenzó en naciones del Oriente Medio
y llegó a España, echará raíces y amenaza con extenderse por todo el
territorio estadounidense luego de su inicio hace casi tres semanas
en la ciudad de Nueva York, sede de las finanzas mundiales
representadas en Wall Street.
Según Daniel López, un residente en Los Ángeles, California, el
detonante de este movimiento fue el excesivo poder de las grandes
corporaciones, ese uno por ciento de las gentes que a su entender
controla casi toda la riqueza del mundo.
Necesitamos estar unidos hasta alcanzar nuestros objetivos dijo
López, uno de los tantos estadounidenses que acudieron a
manifestaciones en Filadelfia, Seattle, Chicago y Boston en los
últimos días.
Por su parte, Van Jones, un ambientalista y exfuncionario de la
Casa Blanca, quien participa en el encuentro en esta capital,
adelantó a los medios que tratan de configurar una estrategia y
conformar el proyecto para contrarrestar el avance de las ideas
conservadoras en el país.
Jones precisó que en la agrupación entrarán diferentes tendencias
políticas con el fin de retomar posiciones que son dañadas por
corrientes ideológicas agrupadas en grupos como el neoconservador
Tea Party.
Una proyección de esa idea, señaló, es apreciada ahora en los
cientos de personas que se plantan en protestas como las que rodean
a Wall Street para criticar la especulación financiera y la crisis
económica.
Tendremos una ofensiva de octubre para rescatar a la clase media,
puntualizó el activista. Pondremos en marcha una contraparte
progresista para el Tea Party, subrayó, en referencia al movimiento
que reúne ahora las tendencias más conservadoras y antipopulares
entre los estadounidenses.
Temas como el papel de las corporaciones en la actual crisis, los
costos de los conflictos bélicos, problemas ambientales y la
inmigración, son abordados por una larga lista de participantes en
este foro.