La canciller pakistaní, Hina Rabbani Khar, refutó este lunes
acusaciones sobre vínculos de su gobierno con la red Haqqani y otros
grupos talibanes y aseguró que estos fueron creados por Estados
Unidos y las potencias occidentales.
En declaraciones a la televisora CNN que hoy reproducen diversos
medios aquí, Khar rechazó completamente imputaciones de Washington
de que Islamabad no combate a los insurgentes y les presta su
territorio como base para atacar a Afganistán y a las tropas
norteamericanas y de la OTAN desplegadas en ese país, reporta Prensa
Latina.
Lo niego completamente, dijo la ministra sobre la reciente
aseveración del almirante estadounidense Mike Mullen de que la red
Haqqani es el brazo armado de los servicios de inteligencia
paquistaníes (ISI) y actuaron de conjunto en el asesinato del
expresidente afgano Burhanuddin Rabbani el pasado 20 de septiembre.
Aseveró que el Ejército de su país sí ha prestado cooperación a
la guerra contra los talibanes y citó como ejemplo la información
suministrada por el ISI a la Agencia Central de Inteligencia CIA
para posibilitar la captura en Pakistán de Yunis al-Mauritani, el
supuesto número tres de Al Qaeda.
Khar no ocultó el disgusto de Islamabad por las acusaciones
norteamericanas y recalcó que las recriminaciones públicas de un
aliado no son la respuesta (...), no deben ser la respuesta.
Interrogada sobre la disposición de su gobierno de lanzar una
ofensiva en Waziristán del Norte contra los Haqqanis, dijo que se
necesitan dos para bailar un tango.
Hay muchas cosas que Estados Unidos debiera hacer y no solo ni
precisamente pedirnos hagan esto por nosotros, y luego nosotros
haremos esto, comentó la canciller, según la cual las relaciones
entre ambas naciones están marcadas por el síndrome de la ayuda.
Al argumento de que su país creó un monstruo al apoyar a los
grupos rebeldes, Khar repuso que este Frankestein no fue creado por
Pakistán.
Este Frankestein fue financiado y asistido por las potencias
mundiales, incluidos los Estados Unidos, así que lo que haremos es
ocuparnos de los líos que sí son asunto de los paquistaníes, señaló.