Vastas áreas de Tailandia continúan hoy bajo el efecto de las
inundaciones que en los últimos dos meses ocasionaron más de 200
muertos y pérdidas económicas millonarias, señaló Prensa Latina.
El último parte situó en 212 el total de víctimas mortales, con
dos desaparecidos, mientras las riadas mantienen su devastadora
acción en 25 provincias del norte, el noreste y el centro.
Amplias extensiones de cultivos permanecen anegadas, mientras más
de 120 carreteras permanecen intransitables, refleja la página web
del diario Bangkok Post.
La situación podría empeorar en las próximas horas, pues los
meteorólogos no auguran una mejoría en el estado del tiempo, dada la
cercanía de la tormenta tropical Nalgae, que descargará lluvias en
el norte de Vietnam y Tailandia.
Además, varias presas se encuentran al borde de su capacidad de
almacenamiento, lo cual amenaza a numerosas zonas bajas.
Algunos aeropuertos suspendieron sus operaciones ante las fuertes
precipitaciones y los torrentes.
Según medios de prensa locales, en la central provincia de
Ayutthaya las aguas irrumpieron en una fortaleza de cinco siglos de
antigüedad, tras superar una barrera protectora de dos metros de
altura formada por sacos de arena.