Un centenar de partidos políticos de Túnez preparan hoy sus
candidaturas para la Asamblea Constituyente en las primeras
elecciones, tras el derrocamiento de Zine El-Abidine Ben Alí, en las
cuales el islamista Ennahda figura como favorito, dio a conocer
Prensa Latina.
Dos días después de la apertura oficial de la campaña electoral,
los 10 mil 937 aspirantes a postularse por 33 distritos para
integrar la Constituyente, tratan de recabar simpatías entre los
cerca de siete millones de votantes registrados.
Fuentes oficiales indicaron que 81 partidos competirán en 785
listas junto a otras 676 de candidatos independientes que formarán
el ente de 217 escaños encargado de redactar la nueva Constitución
de Túnez.
Sin embargo, tras la revuelta popular que derrocó a Ben Alí el 14
de enero último, han emergido en esta nación maghrebí 111
formaciones políticas, aunque no todas tienen posibilidades reales
de concurrir.
La lid comicial inició formalmente el pasado 1 de octubre, 22
días antes de la votación, según establece un decreto electoral
adoptado por las autoridades de la Autoridad Suprema Independiente
para las Elecciones (IHAE, por sus siglas en inglés).
El mismo texto de la IHAE estipula que la campaña cierra el 21 de
octubre, a fin de conceder 24 horas de reflexión ciudadana antes de
que abran los colegios para emitir el sufragio.
Aunque la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) se limitará a
redactar la Carta Magna y supervisar asuntos públicos durante un año
de período de transición, varias fuerzas políticas temen que el
dominio del partido islamista Ennahda arrastre al país al
fundamentalismo.
Entre el centenar de agrupaciones que pudieran presentarse a la
votación, Ennahda posee la mayor red de apoyo y las encuestas le
auguran gran cantidad de votos, aunque sin una mayoría absoluta.
En declaraciones a periodistas en esta capital, el líder de
Ennahda, Rachid Ghannouchi, consideró infundados los temores ante el
protagonismo islamista, porque aseguró que respetarán los derechos
de las mujeres tunecinas, unas de las más emancipadas en el mundo
árabe.
Si ganamos, no trataremos de imponer estrictos valores del Islam,
apuntó Ghannouchi, un dirigente exiliado en Gran Bretaña durante el
gobierno de Ben Alí y a cuyo partido algunas formaciones laicas
acusan de amenazar sus principios liberales y modernos.
Enfatizó que ni esas agrupaciones ni Occidente deben tener miedo
porque no estamos aislados de nuestro ambiente todos los valores de
democracia y modernidad son respetados por Ennahda. Somos un partido
que puede hallar un balance entre modernidad e Islam, concluyó.