Insurgentes libios reanudaron hoy los ataques contra Sirte con
apoyo de aviones de la OTAN, pese al agravamiento de la situación
humanitaria allí, mientras los traspiés para formar gobierno
confirmaron fricciones dentro del liderazgo opositor, dio a conocer
Prensa Latina.
Después de una anunciada tregua de 48 horas, que fue poco
respetada por sus propias tropas y por la aviación de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), los alzados
entablaron combates con fuerzas leales a Muamar El Gadafi que
resisten casi tres semanas de asedio.
De acuerdo con reportes procedentes de Sirte, ciudad natal de El
Gadafi situada unos 360 kilómetros al este de Trípoli, las
principales escaramuzas tienen lugar en el frente oriental, donde
los opositores armados consiguieron abrir un corredor para tratar de
llegar al centro.
La ciudad con costa al Mediterráneo continúa cercada por el este,
oeste y sur, y los sublevados aseguran haber tomado instalaciones
ubicadas a unos cinco kilómetros del centro, que continúa blindado
por fieles al líder libio, en paradero desconocido desde finales de
agosto.
Canales televisivos árabes repiten imágenes de largas filas de
carros cargados con enseres domésticos y familias completas que
intentan abandonar la urbe y son sometidas a humillantes revisiones
por los sublevados en las afueras de Sirte cuando tratan de salir.
Las tropas del autonombrado Consejo Nacional de Transición (CNT)
arreciaron el fin de semana el sitio a la urbe, a la par que aviones
de la alianza atlántica dispararon contra instalaciones civiles,
según constataron empleados del Comité Internacional de la Cruz Roja
(CICR).
Además de las precarias condiciones verificadas en el principal
centro asistencial de Sirte, trabajadores del CICR describieron que
en un hospital de campaña instalado en la línea del frente para
civiles heridos y efectivos del CNT también hay muchas carencias.
Escasean doctores, instrumental médico, medicinas, bombonas de
oxígeno y hasta agua, relató una portavoz humanitaria al tiempo que
confirmó un elevado número de insurgentes heridos en enfrentamientos
con fuerzas fieles a El Gadafi.
Los seguidores del ahora evadido líder libio también resisten en
la suroriental ciudad de Bani Walid, donde los sublevados tampoco
consiguieron afianzarse, aunque la intensidad de los combates
disminuyó desde hace más de una semana.
Entretanto, el canal catarí Al Jazeera reportó que el CNT designó
a tres de sus líderes en cargos clave dentro del pretendido gobierno
interino, cuya formación sigue aplazándose debido a divergencias
internas, rivalidades tribales y el clima de guerra imperante.
Mahmoud Jibril, uno de los jefes del CNT, habría sido nombrado
primer ministro; Alí Tarhouni, hasta ahora encargado de asuntos de
petróleo y finanzas, sería vicejefe de gabinete; y Salem Joha,
comandante militar en Misrata, se encargaría de la cartera de
Defensa.