No hay enfoque único para llegar al desarrollo

Entrevista a Khalid Malik, director de la Oficina del Informe de Desarrollo Humano del PNUD

AIDA CALVIAC MORA

Foto: José M. CorreaEl Informe de Desarrollo Humano (IDH) es un documento publicado por la Oficina homónima del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) orientado a evaluar el nivel de bienestar de un país, y establecer comparaciones a escala mundial. No obstante, desde su primera publicación en 1990 hasta la fecha, ha tenido un accidentado recorrido por la senda de la imparcialidad para la que fue concebido.

El recién nombrado director de la Oficina del IDH, Khalid Malik, ha venido a Cuba a encontrarse con ese universo intangible que escapa a las estadísticas, los indicadores o que escamotea la manipulación política, con aquella premisa fundacional de que la verdadera riqueza de una nación está en su gente. En el inicio de su visita a La Habana, Malik compartió con Granma aspectos metodológicos y desafíos de ese mecanismo de consulta e interacción.

¿Qué concepto de desarrollo maneja el IDH?

"Nuestra oficina trata de colocar a las personas en el centro del desarrollo, analizar cuáles son los intereses de los pueblos para saber cómo controlar los recursos. Este desarrollo se basa en tres indicadores: los ingresos, la educación y la salud, aunque la definición necesita ser cambiada a medida que pasa el tiempo.

Analizamos los avances de todos los países y comparamos cómo se comporta un país con relación a otros. El objetivo sigue siendo muy claro, tratamos siempre de captar qué es lo que tiene valor real para el pueblo."

¿Qué mecanismos utilizan para garantizar que los datos son veraces y neutrales?

"Somos usuarios de información, o sea, la obtenemos a partir de lo que nos tributan otras oficinas de la ONU con responsabilidades diferentes. Por ejemplo, cuando necesitamos información sobre educación vamos a la UNESCO, de salud a la OMS y el Banco Mundial (BM) nos proporciona la información sobre ingresos. En el caso de Cuba, el desafío es que la información sobre ingresos no es aportada por el BM, de modo que es preciso establecer procedimientos extraordinarios para poder producir cifras creíbles. En Nueva York hemos tenido debates bien interesantes antes de que vinieran nuestros colegas a Cuba, y con ayuda de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y El Caribe) pudimos obtener información suficiente para hacer un estimado lo más adecuado posible. Así es como podemos obtener estas cifras actualizadas para el informe del año 2010, y ahora debemos tener la información para el año 2011. Los resultados para los años 2010 y 2011 colocan a Cuba en la categoría de alto desarrollo humano."

¿De alguna manera queda reflejado el impacto en los países subdesarrollados del incumplimiento de las resoluciones de la ONU sobre la ayuda para el desarrollo?

"La oficina del IDH es independiente dentro del sistema, y nosotros evaluamos el avance año tras año y cómo a nivel mundial le va a los pueblos, a las personas. En cuanto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio que se acordaron en el año 2000 existe un proceso aparte para ver los avances en los países subdesarrollados, tanto nacional como internacional. A nivel de país se producen informes regulares elaborados igualmente entre un equipo de Naciones Unidas y el Gobierno local. Existe todo un mecanismo que es independiente de nuestro trabajo que evalúa ese avance. Cada año el informe anual aborda un tema diferente, en el 2010 lo sucedido en esos 10 últimos años, el del 2011 será sobre equidad y sostenibilidad."

¿Qué opinión le merece el programa de cooperación de Cuba con los países del Sur?

"La Cooperación Sur-Sur está creciendo de forma considerable. Muchos países han tenido éxito en esta relación, sobre todo en las innovaciones sociales, y compartir esas experiencias ha sido un punto positivo, de modo que todos han comprendido que no existe un enfoque único para llegar al desarrollo. Cada país debe diseñar y definir sus propias direcciones, pero es muy importante que aprendamos unos de otros. Compartir la experiencia cubana con otros, así como permitir que otros traigan sus experiencias, reporta beneficios para todos."

Cuba alcanza un IDH de 0,760, lo que la ubica en el lugar 53 en el ranking que publica la Oficina, entre 172 países. Esta actualización, tras haber sido omitida del informe 2010, significa un justo reconocimiento a sus resultados en materia social, avalados internacionalmente. Al respecto, Malik comentó:

"Me ha complacido muchísimo que se pudiera aclarar un asunto pendiente, el cálculo de IDH en Cuba. Tuvimos reuniones muy positivas con el Ministerio de Comercio Exterior, con la Oficina Nacional de Estadísticas, y el Ministerio de Relaciones Exteriores. Visitamos instalaciones que se encargan de los adultos mayores, hogares maternos y pude constatar el avance físico. La expectativa es que podamos intensificar nuestra asociación con el Gobierno cubano y particularmente que el PNUD pueda dar mayor contribución. Pienso que ahora tenemos una posición más sólida para seguir trabajando en el futuro."

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir