El mentor Jon Deeble colocó en el box a Dusan Ruzic, de buena
labor dos años atrás. Pero el béisbol suele no tener memoria y desde
el primer capítulo el gigante derecho de casi dos metros de estatura
y más de 110 kilogramos de peso comenzó a cargar con la derrota, no
porque estuviera mal, sino porque los bateadores cubanos estuvieron
muy bien. La recta que Cepeda le botó por el jardín derecho venía a
91 millas.
Ruzic se recuperó en los dos restantes innings. En el cuarto se
complicó con los sencillos de Despaigne y Bell y la base a José
Dariel. Llegó el torpedero Arruebarruena con dos outs en el pizarrón
y en conteo de dos strikes y una bola pegó larga conexión más allá
de los límites del bosque derecho. Para el cienfueguero fue un
formidable debut, jonrón con bases llenas, y así lo declaró en la
conferencia de prensa: "en el primer turno me ponchó con una slider
afuera. En el segundo salí a batearle ese lanzamiento y se equivocó,
me lo tiró por dentro y le pude conectar. Estoy muy feliz de haber
contribuido a la victoria".
Para el mentor Alfonso Urquiola el choque fue una confirmación de
que la selección cubana está muy bien preparada: "Australia tiene un
buen equipo, los marcadores frente a ellos habían sido muy cerrados,
el lanzador que nos trabajó tiene oficio y velocidad. Los muchachos
comenzaron a hacer ajustes en el cuarto acto y se soltaron a batear.
Es muy bueno abrir ganando, desde el punto de vista psicológico".
Además de Cepeda y Arruebarruena pegaron jonrones Yulieski
Gourriel y Héctor Olivera, ambos con uno en circulación. Freddy
Asiel lanzó seis entradas aceptando tres jits, con cuatro ponches y
sin regalar transferencias. El séptimo lo tiró Alberto Soto.
Hoy, en este mismo escenario, el Rico Cedeño de Chitré, un
encuentro esperado frente a República Dominicana y un duelo entre
Miguel Alfredo González y Willie Lebrón, el primero buscando la
revancha luego de perder en el Premundial de Puerto Rico el año
pasado.