El primer ministro de Pakistán, Yousuf Raza Gilani, convocó a una
conferencia de todos los partidos políticos a fin de evaluar la
situación creada por las acusaciones estadounidenses de que su
gobierno colabora con la red Haqqani.
medios locales de prensa refirieron este lunes Gilani explicó por
teléfono a los líderes de esas organizaciones la necesidad de
adoptar una postura común ante las eventuales amenazas que para la
seguridad nacional puedan derivarse de las declaraciones hechas a
ese respecto por altos funcionarios norteamericanos, reporta Prensa
Latina.
Las relaciones Islamabad-Washington sufrieron un nuevo tropiezo
luego que el pasado jueves el jefe del Estado Mayor Conjunto de
Estados Unidos, almirante Mike Mullen, acusara a Pakistán de
"exportar la violencia" al usar como "instrumento político" a la red
Haqqani, una de la facciones más violentas del Talibán.
El oficial estadounidense de más alta graduación aseguró ante la
Comisión de Defensa del Senado que "la red Haqqani actúa como el
verdadero brazo del ISI" (el servicio secreto paquistaní) y aventuró
que ambos estuvieron involucrados en el ataque a la embajada
norteamericana en Kabul el pasado 13 de septiembre.
Según un portavoz de la Casa del Primer Ministro, los líderes
políticos celebraron la iniciativa de Gilani, coincidieron en la
conveniencia de responder a las acusaciones de Washington y se
comprometieron a respaldar al gobierno en medio de la "precaria
situación" que atraviesa el país.
La víspera, Gilani pidió a la canciller, Hina Rabbani Khar,
regresar de Naciones Unidas para informar al gobierno sobre los
resultados de sus conversaciones con altos funcionarios
norteamericanos en Nueva York, paralelamente a las sesiones de la
Asamblea General.
Según trascendidos de prensa, Rabbani Khar también expondrá su
informe ante la conferencia de todos los partidos.
Ayer, en una reunión de más de seis horas enfocada en temas de
seguridad, la cúpula paquistaní evaluó el estado de las relaciones
con Estados Unidos.
Aunque no se difundió ninguna declaración oficial, trascendió que
los participantes encomendaron al general Ashfaq Pervez Kayani, jefe
del Estado Mayor del Ejército, reunirse a la menor brevedad con
Gilani y con el presidente Asif Ali Zardari.
Las relaciones Washington-Islamabad acusaron un bajón tras la
operación encubierta que culminó con la muerte de Osama bin Laden el
pasado 2 de mayo en la ciudad-guarnición de Ahmedabad, pues la
población paquistaní en general, y el Ejército en particular, la
consideró una ofensa a la soberanía nacional.
Cuando las tensiones parecían ir cediendo, sobrevino el ataque a
Kabul y una casi inmediata confrontación verbal que ha ido subiendo
de tono.