Las inundaciones en el norte-oriente de la India provocaron en
los últimos días un centenar de muertes y cuatro millones de
damnificados, una situación factible de empeorar por la continuación
de las lluvias monzónicas.
La situación es especialmente delicada en el estado de Orissa
(este), donde el fin de semana fueron evacuados a lugares seguros
unos 150 mil residentes en zonas cercanas a las márgenes y las
desembocaduras de los ríos Brahmani y Baitarani, salidos de sus
cauces debido a las intensas lluvias monzónicas, reporta Prensa
Latina.
Autoridades locales confirmaron que en el territorio han muerto
unas 60 personas y nueve están desaparecidas, mientras el número de
damnificados pasa de dos millones, una buena parte de los cuales han
sido evacuados en botes y reinstalados en campamentos.
La Federación Internacional de la Cruz Roja contribuyó con cinco
mil carpas y dos mil cocinas de campaña.
A las zonas incomunicadas por las riadas han sido enviados
helicópteros con alimentos y otros productos de primera necesidad.
Batallones de acción rápida de las fuerzas policiales de la India
participan en las tareas de salvamento.
Las inundaciones también han causado graves daños en el norteño
estado de Uttar Pradesh, donde en los últimos tres fallecieron 36
personas por ahogamiento o por el derrumbe de sus viviendas. Se teme
que la situación empeore debido a la persistencia de las lluvias.
Vital para la agricultura, pero también letal por las
inundaciones que provoca, el monzón entra con fuerza por el sur del
continente indio a inicios de junio y se van desplazando hacia el
norte hasta diluirse a fines de septiembre.