Corea Democrática afirmó este lunes que los planes de Estados
Unidos de desplegar el avión militar Global Hawk en la parte
meridional de la península constituyen una nueva demostración de la
política de hostilidad contra este país.
El diario Rodong Sinmun denunció además que ese paso es una
prueba elocuente de que las fuerzas belicistas estadounidenses
actúan de manera frenética para concluir los preparativos de una
segunda Guerra de Corea , reporta Prensa Latina.
La referida nave no tripulada dispone de cámara y radares
infrarrojos, entre otros sofisticados equipos, puede volar durante
40 horas a una altura de 20 mil metros y distinguir un blanco de
hasta 30 centímetros, según precisa la fuente.
Advierte que lo más problemático es que este paso está dirigido
no sólo a la República Popular Democrática de Corea (RPDC), sino a
otros, al recordar que especialistas estiman que Halcón global puede
vigilar también la región nordeste de China.
El despliegue de ese tipo de aparato está diseñado no solo para
espiar el potencial militar de este país, sino también de naciones
vecinas, alerta el periódico.
Añade que el Pentágono prevé introducir además el avión F-35, lo
cual califica de acto peligroso encaminado a lograr la hegemonía en
el nordeste de Asia.
Es natural que los países de la zona observen con gran precaución
las insólitas maniobras de Estados Unidos para el aumento
armamentista que afectan la seguridad de la región, recalca Rodong
Sinmun.
Mientras, en Seúl la legisladora de la oposición Song Young-sun
dijo que el despliegue de naves no tripuladas de vigilancia es la
tarea más importante entre los planes de armamento del Ejército
surcoreano para monitorear a la parte norte.
Esta es la segunda vez que la introducción de aviones espías se
ubicó como la máxima prioridad en los proyectos de adquisición de
armas, de acuerdo con la parlamentaria, que citó un informe de las
Fuerzas Armadas.