El colectivo registra datos que gracias a la aplicación de la
agrotecnia muestran gradual ascenso. Sin llegar al tope de sus
aspiraciones, logró en el 2010 ampliar el rebaño a 5 620 cabezas y
poner a funcionar 41 lecherías con 1 070 953 litros producidos.
Las proyecciones para este año, según el plan, son terminar con
51 lecherías, 1 200 000 litros y suministrar 15,9 toneladas de carne
para la planta de Nueva Paz. Hasta el cierre de agosto, las cifras
comprometidas se cumplían.
El
rebaño de El Cangre tiene lo que necesita para asegurar el futuro de
esos animales.
Ya desde mayo de 1983 el Comandante en Jefe Fidel Castro dejó
clara las orientaciones que debían regir para llevar adelante este
programa: la obtención de búfalas lecheras, la utilización de ese
nutritivo alimento para elaborar subproductos, incrementar la masa
por año y proyectar la entrega de búfalos cebados.
Un examen nacional deja claro que, salvo excepciones, estos
animales no son bien atendidos y están a merced de la espontaneidad.
A ello contribuye el mantenerlos en forma silvestre, sin el debido
control y el haberse tejido no pocas leyendas sobre los "temibles"
búfalos, sin tener en cuenta la atención y exigencia del rebaño.
Así, lejos de verlos como un aliado del ganadero dadas sus muchas
bondades, hablan solo de un peligroso enemigo que arrasa cercas y
cultivos y le ocasiona perjuicios a la economía.
Pero esto no sucede en El Cangre. El ingeniero Enrique Rivero,
quien lleva cuatro años como director de la entidad, explicó a
Granma que, por instinto y necesidad, cuando al búfalo le falta
agua y comida, sale a buscarla. Por eso, garantizarles la
alimentación es primordial.
No es casual, apunta, que la empresa haya desmontado más de 6 300
hectáreas, hoy limpias y delimitadas para desarrollar la siembra de
caña, king grass, guinea y otras leguminosas.
La relación que se establece entre el búfalo y el obrero que lo
atiende tiene su alta recompensa: mortalidad inferior al 1%, elevada
natalidad y excelente estado físico de los ejemplares —ya atesoran
premios en ferias nacionales —y la obtención de más de 150
sementales para todo el país.
Bárbaro Jorge Cuervo, defensor a ultranza del búfalo, tiene a su
vaquería como ejemplo: Las condiciones están dadas para incrementar
el peso promedio de los animales que van al matadero y los litros de
leche por búfala.
Lo primero es aprovechar al máximo los recursos locales, mejorar
el ambiente en las instalaciones, asegurar la base alimentaria, el
conteo sistemático de la masa y enriquecer, en la medida de las
posibilidades, nuestra genética con pies de cría probados
internacionalmente.
Enfatiza que así los animales disponen de suficiente agua, comida
y sombra, "por lo que no sienten la necesidad de salir en su
búsqueda ni amenazar sembrados vecinos".
Quienes duden pueden venir a Mayabeque y comprobar la veracidad
de lo que la entidad logra en 12 977 hectáreas, donde predominan
suelos pocos profundos, pedregosos, de mal drenaje y limitados para
la mecanización.
La juventud tiene un papel protagónico en El Cangre. Yoandi
Hernández, está satisfecho con el pago por resultado "pues quienes
más aportan más reciben y en esto hay variantes que incluyen a
quienes, al cierre de las operaciones financieras y según las
ganancias de la entidad, rebasan los 1 200 pesos".
Cuando llegó a la empresa de Mayabeque, conoció que la misión era
reproducir la masa bufalina e introducir los mejores ejemplares con
semen importado y seleccionarlos adecuadamente para mejorar la
especie.
Esto ofrece la posibilidad del desarrollo genético y, a la vez,
avanzar en leche y carne.
Los impulsores de la idea abogaron por tener en cuenta la venta a
otras entidades del excedente de hembras y sementales.
A la empresa mayabequense producir un peso le cuesta 52 centavos,
creció en los nacimientos el 23 % y el 42,4 en la masa total en los
últimos dos años, y entre el 2009 y el 2010 aumentó la producción de
leche en un 31, 5 %.
Lo anterior sería efímero si no se comportara en alza el
crecimiento del rebaño de hembras: de 464 en el 2002 en la
actualidad rebasan las 3 600.
Hay avances pero también insatisfacciones. Consideran que según
la masa gane en calidad el resto de los indicadores se verán
fortalecidos. La introducción de sementales de la raza mediterránea
que aporta valores sustanciales recibe, por eso, el máximo de
cuidado. No hay discusión: los búfalos echan raíces en El Cangre.