El fenómeno La Niña reapareció en las costas ecuatorianas desde
julio con enfriamiento de la temperatura del mar, disminución del
volumen de pesca y afectación en los cultivos a consecuencia del
frío, afirmó este martes el experto local Franklin Ormaza.
Se llama así este fenómeno por presentar condiciones contrarias
al fenómeno del Niño, suele ir acompañado del descenso de las
temperaturas y provoca fuertes sequías en las zonas costeras del
Pacífico, reporta Prensa Latina.
En junio empezó a calentarse, pero de julio a acá se ha vuelto a
enfriar. Es lo que se está sintiendo en el campo, incluso en
Guayaquil, enfatizó Ormaza.
La baja temperatura perjudica a quienes se dedican a la pesca
debido a que muchas especies migran hacia el interior del océano y
de esa forma se complica su captura.
La costa del Pacífico atraviesa por un período frío, entre
décadas, que empezó en el año 2000 y podría durar hasta 2030, tiempo
en el que según pronósticos el fenómeno de La Niña tiende a aparecer
con mayor frecuencia.
El del 2010 fue el más fuerte de los últimos 50 años. El actual
podría prolongarse hasta mediados de 2012", advirtió Ormaza en
declaraciones en Guayaquil a la agencia pública Andes.
De ahí, subrayó, la importancia de que el Gobierno y
representantes del agro empiecen a tomar las debidas precauciones.
Recalcó que el retraso del invierno es una de las principales
consecuencias que podría traer La Niña, con un déficit de lluvia en
la zona costera y bajas temperaturas, y cuya estación podría estar
llegando e esas zonas por el mes de febrero.
El fenómeno climático, apuntó, también se extiende al campo, los
cultivos de varios productos como las naranjas han variado en su
tamaño y sabor, según los productores de la fruta.
El intenso frío también trae consigo la aparición de otro tipo de
plagas que perjudican los sembradíos principalmente en la costa
ecuatoriana.