El presidente de Chile, Sebastián Piñera, admitió que la brecha
de desigualdad en el país es escandalosa y no descartó entre las
políticas para enfrentarla la realización de una reforma tributaria.
Si es necesario hacer una reforma tributaria se hará, pero no hay
que poner la carreta delante de los bueyes", expresó el jefe de
Estado en declaraciones anoche a la televisión local.
Piñera anticipó que el proyecto de ley del presupuesto del
próximo año pondrá énfasis en los temas de educación, salud, empleo,
orden público y lucha contra la pobreza.
Apuntó además que Chile no se puede considerar inmune ni
absolutamente blindado frente a la crisis de la economía global, y
en ese sentido agregó que su administración prevé medidas para
proteger a la clase media y a los sectores más vulnerables a través
de subsidios.
Sobre el conflicto educacional, el presidente chileno confirmó
que 70 mil jóvenes perderán este curso por no haberse sumado al plan
Salvemos el año escolar, programa gubernamental cuestionado por
líderes estudiantiles y sectores académicos.
Reiteró que su gobierno mantiene la voluntad de encauzar la
solución a la crisis mediante el diálogo para que las marchas y
protestas que cumplieron un rol se traduzcan en educación para todos
y cada uno de los niños.
Según reporte de Prensa Latina, el titular del Ejecutivo
reconoció que en su mandato se han cometido errores. Pudimos haber
tenido un mejor diálogo, más colaboración, tanto con los estudiantes
de la Confech (Confederación de Estudiantes de Chile) como con la
oposición", afirmó.
Con respecto a la progresiva caída del nivel de aprobación de su
gestión, situada por debajo del 30 por ciento, Piñera adujo que un
presidente trabaja para el país y no para las encuestas.
"Uno siempre quisiera tener más apoyo y respaldo de la gente,
pero un presidente tiene que tener claro que tiene que hacer lo que
es bueno para el país y no para las encuestas. Por supuesto,
quisiera que me quisieran más, manifestó.