Pese a ser apoyados por bombardeos aéreos de la Organización del
Tratado del Atlántico Norte (OTAN), los sublevados seguían impedidos
de tomar Sirte, ciudad natal de Gaddafi, en la costa mediterránea, y
Bani Walid, un oasis situado 150 kilómetros al sureste de Trípoli.
Voceros del CNT reconocieron que sus tropas encontraron
continuada y fuerte resistencia de los seguidores del líder libio.
Según testigos, los opositores reiniciaron una infructuosa ofensiva
en Bani Walid.
El portavoz, Moussa Ibrahim, elogió la entereza de sus
combatientes, y aseveró que tienen capacidad para seguir luchando
"por meses", además de que confirmó la captura en Bani Walid de 17
hombres que identificó como mercenarios británicos, franceses y
qataríes.
Entretanto, el secretario general de la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP), Abdulá al Badrim, declaró su
reconocimiento al CNT, según reportes de la cadena Al Jazeera.
La decisión de la OPEP se produce después de que la Asamblea
General de Naciones Unidas concediese el pasado viernes al CNT el
estatus de representante de Libia ante la organización
internacional, con el rechazo de la Unión Africana.
"La OPEP reconocerá al CNT...y ellos se sentarán en la misma
silla de Libia", apuntó Badrim.