Para
Omara Portuondo, la Novia del Filin y Adalberto Álvarez, el
Caballero del Son, traer un nuevo Grammy Latino para Cuba sería algo
hermoso, pero no la meta. En un encuentro sostenido ayer con la
prensa, ambas celebridades de la música cubana coincidieron en
enfocar sus expectativas en el grado de satisfacción del público con
sus respectivos fonogramas y, sobre todo, con la posibilidad de que
la creación popular de su tierra continúe expandiéndose por el
mundo.
Omara aparece nominada con su disco Reír y cantar, en la
categoría de Mejor Álbum de Música Latina para niños, mientras que
Adalberto compite por el Mejor Álbum de Música Tropical Tradicional
con su disco El son de altura, ambos producidos por el sello
discográfico cubano Bis Music. Los resultados se conocerán el
próximo 10 de noviembre en la ciudad norteamericana de Las Vegas.
"Estoy feliz más allá de lo que pase —dijo Adalberto. Este es
para nosotros un premio importante por su proyección en el mercado
internacional. Para un artista cubano que vive en la Isla, se sabe
la cantidad de trabas que nos ponen en el mercado. Si no tenemos más
premios, es precisamente por ese motivo, porque músicos cubanos
tenemos muchos y muy buenos; aquí lo que sobra es calidad".
Alegre por la nominación, su primera al Grammy Latino, el gran
sonero ponderó otros lauros recibidos en su carrera, en especial el
Premio Nacional de la Música y los que ha ido acumulando en varias
ediciones de Cubadisco.
En el caso de Omara, cuenta ya con dos Grammy Latinos; el primero
lo alcanzó en 1997 con el fonograma Buena Vista Social Club y
el segundo en el 2009 con el disco Gracias. En el 2001 estuvo
nominada con el volumen Buena Vista Social Club presenta a Omara
Portuondo.
Con respecto a Reír y cantar, Omara explicó que este es un
disco que disfrutó mucho haciéndolo, no solo porque interpreta en él
las canciones de Enriqueta Almanza, con la que trabajó, y aquellas
otras que escuchó y cantó cuando era una niña. Su éxito está, dijo,
en que se unen en el fonograma muchas sensibilidades. "Yo quiero
mucho a los niños —afirmó—, porque como dijo Martí, son la esperanza
del mundo."
Por su parte, Adalberto comentó que El son de altura fue
un disco que hizo con mucho tiempo, eso le dio la posibilidad de
trabajarlo y pensarlo bien. Y de incluir piezas bailables de autores
a los que respeta, como Rodulfo Vaillant, Alejandro Gutiérrez y
Jorge Díaz, entre otros. Anunció que en su próximo disco incluirá un
homenaje a Celina González, la Reina de la Música Campesina, y que
invitará a la cantante María Victoria Rodríguez a hacer un tema
junto con Celina. Dijo además que también estará Omara: "Si en el
primer disco que grabó Son 14 estuvo ella cómo en el de mis cuarenta
años de trabajo no va a estar; no faltaría más."
Ela Ramos, gerente de Bis Music, agradeció a ambos artistas
elegir a la casa discográfica cubana para difundir sus
realizaciones, y recordó cómo en el 2001 merecieron un Grammy Latino
por La rumba soy yo, producido por Cary Diez y Joaquín
Betancourt.