Omara y Adalberto, juntos por la música cubana

RICARDO ALONSO VENEREO

Foto: Yander Zamora  Para Omara Portuondo, la Novia del Filin y Adalberto Álvarez, el Caballero del Son, traer un nuevo Grammy Latino para Cuba sería algo hermoso, pero no la meta. En un encuentro sostenido ayer con la prensa, ambas celebridades de la música cubana coincidieron en enfocar sus expectativas en el grado de satisfacción del público con sus respectivos fonogramas y, sobre todo, con la posibilidad de que la creación popular de su tierra continúe expandiéndose por el mundo.

Omara aparece nominada con su disco Reír y cantar, en la categoría de Mejor Álbum de Música Latina para niños, mientras que Adalberto compite por el Mejor Álbum de Música Tropical Tradicional con su disco El son de altura, ambos producidos por el sello discográfico cubano Bis Music. Los resultados se conocerán el próximo 10 de noviembre en la ciudad norteamericana de Las Vegas.

"Estoy feliz más allá de lo que pase —dijo Adalberto. Este es para nosotros un premio importante por su proyección en el mercado internacional. Para un artista cubano que vive en la Isla, se sabe la cantidad de trabas que nos ponen en el mercado. Si no tenemos más premios, es precisamente por ese motivo, porque músicos cubanos tenemos muchos y muy buenos; aquí lo que sobra es calidad".

Alegre por la nominación, su primera al Grammy Latino, el gran sonero ponderó otros lauros recibidos en su carrera, en especial el Premio Nacional de la Música y los que ha ido acumulando en varias ediciones de Cubadisco.

En el caso de Omara, cuenta ya con dos Grammy Latinos; el primero lo alcanzó en 1997 con el fonograma Buena Vista Social Club y el segundo en el 2009 con el disco Gracias. En el 2001 estuvo nominada con el volumen Buena Vista Social Club presenta a Omara Portuondo.

Con respecto a Reír y cantar, Omara explicó que este es un disco que disfrutó mucho haciéndolo, no solo porque interpreta en él las canciones de Enriqueta Almanza, con la que trabajó, y aquellas otras que escuchó y cantó cuando era una niña. Su éxito está, dijo, en que se unen en el fonograma muchas sensibilidades. "Yo quiero mucho a los niños —afirmó—, porque como dijo Martí, son la esperanza del mundo."

Por su parte, Adalberto comentó que El son de altura fue un disco que hizo con mucho tiempo, eso le dio la posibilidad de trabajarlo y pensarlo bien. Y de incluir piezas bailables de autores a los que respeta, como Rodulfo Vaillant, Alejandro Gutiérrez y Jorge Díaz, entre otros. Anunció que en su próximo disco incluirá un homenaje a Celina González, la Reina de la Música Campesina, y que invitará a la cantante María Victoria Rodríguez a hacer un tema junto con Celina. Dijo además que también estará Omara: "Si en el primer disco que grabó Son 14 estuvo ella cómo en el de mis cuarenta años de trabajo no va a estar; no faltaría más."

Ela Ramos, gerente de Bis Music, agradeció a ambos artistas elegir a la casa discográfica cubana para difundir sus realizaciones, y recordó cómo en el 2001 merecieron un Grammy Latino por La rumba soy yo, producido por Cary Diez y Joaquín Betancourt.

 

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