Aun cuando los repetidos aguaceros de las últimas semanas
pudieran dar otra impresión, las estadísticas advierten que el
actual periodo lluvioso deberá aportar mucho más a los embalses de
la provincia de Pinar del Río, para poder cubrir la demanda durante
los meses secos.
Si bien las precipitaciones registradas entre julio y septiembre
han permitido superar el complejo panorama del primer semestre del
año, cuando el nivel de las presas descendió de forma general al 28
% de la capacidad (y algunas como La Juventud y Herradura llegaron a
su nivel muerto), su estado continúa siendo bajo.
William Mayola, director adjunto de la Empresa de Aprovechamiento
Hidráulico, afirma que a pesar de que en los dos últimos meses se
incorporaron 245 millones de metros cúbicos, y hubo una apreciable
recuperación d e las cuencas subterráneas, "la situación todavía es
tensa".
"Las presas deben cerrar el periodo lluvioso sobre el 80 % de su
capacidad, para considerar un estado favorable con vistas a
garantizar las entregas".
Sin embargo, en la actualidad los 24 embalses de la provincia
promedian un 59 %. Aunque los encargados del abasto de agua a la
población presentan una situación positiva, y aseguran el suministro
durante el año próximo, en los que tributan a la agricultura la
realidad es otra.
"Las 12 presas asociadas al cultivo del arroz, se hallan al 50 %,
un volumen que solo alcanza para cubrir la demanda hasta el primer
trimestre del 2012", explica el especialista.
No obstante, recuerda que al periodo húmedo (hasta mediados de
noviembre) le restan varias semanas, incluida la mitad de
septiembre, uno de los dos meses más lluviosos históricamente.
"Según los pronósticos, las precipitaciones deben mantenerse
sobre nuestro territorio", afirma Mayola. Pero, independientemente
de lo que pueda caer del cielo, se impone adoptar medidas que
permitan hacer un uso racional del líquido disponible.