Por estos días una variedad de frijol ha ganado mayor espacio, en
hora buena, en mercados agropecuarios y hogares cubanos. Y hay
quienes aseguran que llegó para "echar raíces", o mejor dicho,
frijoles.
Se trata del caupí, leguminosa mucho más resistente a las plagas
que las demás variedades del grano y con un 25 % de proteínas,
cosechado en el llamado ciclo corto y de mayor aprovechamiento para
el consumo humano, que incorpora a los suelos volúmenes superiores
de nitrógeno atmosférico.
Emilio López Barrios, director comercial de la Unión de Acopio
del Ministerio de la Agricultura (MINAG), informó a Granma
que el incremento en la siembra del caupí en Cuba no es casual, pues
"si bien en la zona oriental ha existido una tradición en su
cultivo, no ocurría así en todos los lugares, especialmente en la
región occidental, y gracias a su aceptación se ha extendido la
experiencia en la siembra del grano a todas las provincias del
país". Aclaró que se trata de un producto mejorado genéticamente,
por lo que no posee el sabor amargo que solía tener antes.
Para el presente año se planificó la entrega de un total de 2 000
toneladas (t) de la leguminosa y solo desde mediados de septiembre
—fecha en que se inició la etapa de plantación del caupí— hasta
ahora se han acopiado alrededor de 1 630 t.
La provincia de mayor producción resulta ser Holguín, con casi
581 t acopiadas, para sobrecumplir con lo planificado este año. Le
siguen Villa Clara con aproximadamente 333 t, Cienfuegos con 228 y
Las Tunas con 206.
El 2011 promete ser un buen año para el caupí, noticia esta que
se agradece, al poder contar en nuestras mesas con un plato rico en
proteínas y cosechado en suelo nacional.