Con el anuncio de la Unión de Bomberos (FBU) de Reino Unido de
sumarse a las protestas en noviembre, el gobierno enfrenta hoy una
oposición mayoritaria de los sindicatos a la reforma del sistema de
jubilaciones.
Al igual que la FBU, los gremios Unison y Unite someterán a
votación la convocatoria a otra jornada nacional de huelgas, en una
acción colectiva que podría ser mayor a la realizada en 1926, según
la prensa británica.
Las centrales, que aglutinan a millones de trabajadores del
sector público, consideran que los recortes de por sí ya afectan las
pensiones, al fustigar los planes del primer ministro David Cameron
de modificar el sistema de jubilaciones con una mayor contribución
de los empleados.
El secretario general de Unison, Dave Prentis, anunció que unos
nueve mil empleadores independientes participarán en la acción de
fuerza, sin precedentes por la magnitud de la convocatoria.
Prentis acusó al Ejecutivo de un ataque a los trabajadores con
reformas retorcidas y osadas, que han puesto contra la pared a los
sindicatos, dijo.
Unison, agregó, coordinará con otros gremios las acciones que
están previstas para noviembre, cuando se espera la participación de
trabajadores de la salud, educación, los ayuntamientos, la policía,
ambientalistas y del sector privado, según el periódico The
Independent.
El dirigente de Unite Gail Cartmail afirmó que no se alejarán de
las negociaciones con el Gobierno, pero tampoco se cruzarán de
brazos y apoyarán las acciones colectivas.
La FBU, por su parte, puntualizó que los sindicatos se han
quedado sin otra alternativa que la huelga al ilustrar el elevado
coste que representará para los bolsillos de los bomberos el aumento
de las contribuciones.
Estos planes significan un robo fulminante y grosero de las
pensiones para pagar el déficit presupuestario, denunció su
secretario general Matt Wrack.
Para Mark Serwotka, dirigente del sindicato de Servicios Públicos
y Comerciales, el llamamiento a la huelga en noviembre muestra una
oposición cada vez mayor a las reformas del sector público.
Expresó que después de la exitosa manifestación del 30 de junio
de empleados, maestros y funcionarios hay un claro impulso que los
ministros del Gobierno no deben ignorar.
Según reporte de Prensa Latina, la confederación sindical Trades
Union Congress alertó esta semana que el sector público pierde
empleos dos veces más rápido que el privado en una situación de
perspectivas cada vez más sombrías para la economía británica y un
incremento del desempleo, superior a décadas pasadas.