Siria reprobó hoy la postura negativa de algunas partes dentro de
la Liga Árabe (LA) que obstaculizan la solución a la crisis que
atraviesa y, por el contrario, ejecutan los dictados de ciertas
potencias internacionales.
El representante permanente sirio ante la LA, Youssef Ahmad,
advirtió de la actitud promovida por Estados que alentaron una
resolución del ente panárabe instando al cese inmediato de lo que
calificaron de baño de sangre y la alegada represión a opositores.
La declaración de la organización integrada por 22 países la leyó
su presidente de turno, el ministro de Relaciones Exteriores de
Catar, jeque Hamad bin Jassim Al-Thani, cuyo gobierno desempeñó un
rol protagónico en alentar la rebelión contra Muamar El Gadafi en
Libia, indicó Prensa Latina.
No podemos aceptar esta maquinaria de matar, ni permitir que el
pueblo sea masacrado de esa forma el Ejército debe retirarse de las
ciudades de modo que podamos empezar a hablar de un diálogo entre el
pueblo y el gobierno, expresó al-Thani a periodistas en El Cairo.
Añadió que solo cuando cese la violencia, la LA enviará una
misión de verificación e investigación supuestamente sugerida por el
presidente Bashar Al-Assad durante su encuentro en Damasco con el
secretario general de la entidad, Nabil El-Arabi, el pasado sábado.
Según Ahmad, hay partes árabes que han adoptado posturas
negativas que no ayudan en nada a solucionar la crisis en Siria, y
están ejecutando los dictados de ciertas potencias internacionales
que lideran la conspiración y ejercen sospechosa presión sobre su
país.
El embajador sirio recalcó que cualquier actitud tomada por la LA
respecto a la situación en su país debe basarse en el contenido
positivo y constructivo del informe del secretario general.
De otra forma, advirtió, el pueblo sirio no olvidará que algunos
árabes, a los que apoyó y ayudó durante años, rechazaron ayudarlo y
jugaron un rol negativo alineándose con países occidentales que
buscan dañar la seguridad, estabilidad y el papel nacional de Siria.
El-Arabi presentó en la reunión del martes en esta capital un
reporte de sus conversaciones con Al-Assad, en el cual revisó
medidas que acordaron para hallar soluciones al conflicto y poner
fin a toda forma de violencia y enfrentamientos.
Ahmad recordó que su gobierno avanza en el proceso de reformas
para responder a las que definió como demandas legítimas de los
ciudadanos, y actuar en conformidad con su deber nacional de
proteger la seguridad, estabilidad y unidad nacionales.