El gobierno serbio consintió hoy que la administración de Kosovo
imponga el control en los disputados puestos fronterizos al norte de
la separatista provincia para evitar otras acciones de fuerza y una
escalada de tensiones.
Con el contencioso territorial de nuevo en el ruedo y las
presiones sobre Serbia, el ministro de Interior, Ivica Dacic,
notificó así un acuerdo oficial tras una reunión encabezada por el
presidente, Boris Tadic.
Dacic dijo que el compromiso rebasa todas las medidas
diplomáticas y políticas adoptadas hasta ahora por Belgrado para
evitar que una solución del tema se imponga por la fuerza, según la
agencia noticiosa Beta.
Aclaró, sin embargo, que supone un error pensar que Serbia haría
cualquier cosa para convertirse en candidato a la Unión Europea
(UE), como aceptar la independencia de Kosovo, agregó.
Resulta una postura errónea e injusta, enfatizó el también
vicepresidente del Gobierno, en un esfuerzo por despejar el aluvión
mediático sobre Belgrado en el asunto sobre el estatus de Kosovo,
cuyo parlamento declaró la independencia unilateral en febrero de
2008.
El ministro advirtió de una posible escalada de conflictos en la
región si Pristina insiste en acciones unilaterales en las zonas de
Kosovo y Metohija, donde conviven albanos y serbios en permanente
crispación.
Se refirió a la decisión del primer ministro albano-kosovar,
Hashim Thaci, de desplegar policías adicionales y funcionarios de
aduanas en puestos fronterizos con Serbia para bloquear el comercio
con las comunidades residentes en el norte de Kosovo.
La medida dispuesta en julio pasado provocó semanas de
enfrentamientos, escaramuzas armadas y hasta bloqueos de carreteras
por parte de los pobladores serbios. Acciones similares se
repitieron en agosto y en las últimas semanas.
Se supone que los cruces de Jarinje y Brnjak pasen a control
absoluto de la administración kosovar el 16 de este mes, bajo
supervisión de la misión policial de la Unión Europea (EULEX). El
mandato del contingente militar de la OTAN (KFOR), emplazado en
Kosovo desde los bombardeos a la ex Yugoslavia en 1999, caduca este
jueves.
El gobierno de Belgrado exigió el martes a Eulex mantenerse al
margen de la política unilateral de Pristina y cumplir con la
neutralidad requerida en los casos de conflicto, reportó Prensa
Latina.