El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, reconoció el fracaso de
su lucha contra la delincuencia y el crimen organizado, que este año
ya cobró la vida de cuatro mil 412 personas en este país, dio a
conocer Prensa Latina.
En una alocución especial anoche, el mandatario señaló que para
revertir los malos resultados en ese ámbito hará un reordenamiento
de la Policía, institución en la que está infiltrado el
narcotráfico.
Explicó, además, que los funcionarios destituidos hace tres o
cuatro días no lograron los resultados esperados en sus ministerios.
Lobo, quien asumió el poder en enero de 2010, destituyó el pasado
sábado al entonces ministro de Seguridad, Oscar Álvarez, al
viceministro Armando Calidonio, y a José Roberto Romero,
subsecretario de esa cartera, entre otros.
La Secretaría de Seguridad quedó a cargo de Pompeyo Bonilla,
quien ejercía la presidencia de la Comisión Nacional de
Telecomunicaciones (Conatel).
Un informe oficial señala que Honduras registró el pasado año
77,5 muertes violentas por cada 100 mil habitantes, cifra
considerada una epidemia por la Organización Mundial de la Salud.