La Corte Suprema de Justicia de Colombia condenó hoy a 25 años de
prisión al exdirector del controvertido Departamento Administrativo
de Seguridad (DAS, policía secreta) Jorge Noguera por sus nexos con
el paramilitarismo, informó Prensa Latina.
El alto tribunal halló responsable al exfuncionario del delito de
concierto para delinquir agravado, en la modalidad de crear, apoyar
o financiar grupos armados de extrema derecha.
Durante el juicio en su contra, la Fiscalía demostró que Noguera
facilitó la base de datos de la institución a paramilitares, además
de que eliminó antecedentes penales a narcotraficantes y a otras
personas requeridas por la justicia.
De acuerdo con las investigaciones, testimonios y denuncias, el
exjefe de la policía secreta utilizó su posición para poner el
organismo al servicio de la banda paramilitar liderada por Rodrigo
Tovar Pupo, alias Jorge 40.
Con ello el exfuncionario facilitó así la participación de este
grupo criminal en el asesinato selectivo de sindicalistas y
activistas colombianos.
Noguera dirigió el DAS entre agosto de 2002 y octubre de 2005,
durante el primer período presidencial del hoy expresidente Álvaro
Uribe (2002-2010), y posteriormente asumió como cónsul en Milán,
Italia.
Este último cargo lo debió abandonar en mayo de 2006, cuando se
conocieron las revelaciones del exjefe de informática del organismo
de inteligencia Rafael García en torno a la infiltración del
paramilitarismo en la entidad.
A raíz de ello, en febrero de 2007 fue privado de la libertad por
orden de la Fiscalía, sindicado de concierto para delinquir y
homicidio agravado, y un año después fue acusado formalmente ante la
corte.
Por otra parte, Noguera también es procesado por su presunta
responsabilidad en el escándalo de espionaje ilegal llevado a cabo
por el DAS durante la administración de Uribe.
Hechos por los que también son procesados los exdirectores de
dicho organismo de inteligencia, María del Pilar Hurtado y Andrés
Peñate, así como cercanos colaboradores del exmandatario, como su
entonces secretario general de la Presidencia, Bernardo Moreno.
Magistrados, políticos, exfuncionarios, opositores, periodistas,
activistas de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales
fueron objeto de vigilancia por parte del DAS, ente subordinado
directamente a la Presidencia.
A su vez, Uribe también es objeto de investigación por parte de
la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes.
Con ello se pretende establecer si el exgobernante es culpable
por acción u omisión de espionaje ilegal, pues una operación de
vigilancia de tal magnitud es, según los perjudicados, prácticamente
imposible sin la anuencia del jefe de Estado.