El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero,
vaticinó hoy que la economía nacional crecerá 0,2 por ciento en el
tercer trimestre de 2011, una tasa similar a la registrada entre
abril y junio, dio a conocer Prensa Latina.
Rodríguez Zapatero reconoció, sin embargo, que las turbulencias
generadas en Europa por la crisis de la deuda griega podrían afectar
la previsión oficial de crecimiento para el conjunto del año, fijada
en 1,3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
En este momento tenemos una situación de tensión financiera y de
incertidumbre económica por los problemas de Grecia, y esto puede
repercutir en la expansión del PIB, remarcó el gobernante durante
una sesión de control a su ejecutivo en el Congreso de los
Diputados.
Auguró una leve recuperación de la economía española, aunque muy
condicionada a las circunstancias, es decir, a cómo se resuelva la
crisis helena.
Indicó que todo dependerá, además, del comportamiento de las
grandes economías europeas, que en el segundo trimestre progresaron
menos de lo esperado.
En otro tramo de su intervención defendió la controvertida
reforma constitucional para limitar el déficit, aprobada
recientemente por las Cortes Generales (Parlamento español) sin el
consenso de amplios sectores de la sociedad, que exigen la
celebración de un referendo.
Según el jefe de Gobierno, esa modificación en la Carta Magna,
pactada con el conservador Partido Popular, principal de la
oposición, ha tenido buena acogida entre los organismos financieros
internacionales y las agencias de calificación.