Representantes del movimiento revolucionario en Egipto se
pronunciaron hoy contra la decisión de la Junta Militar de reactivar
la ley de emergencia, por considerarla el regreso del legado
represivo del depuesto Hosni Mubarak.
Para la Coalición Juvenil 25 de Enero, la revolución ha sido
abortada, no obstante a que prevalecen diferencias entre distintas
fuerzas políticas sobre participar o no en una multitudinaria
manifestación el próximo viernes en la plaza Tahrir.
El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA), instancia que
gobierna Egipto desde que Mubarak le cedió el poder el 11 de
febrero, anunció la reactivación de la ley de emergencia vigente
desde 1981, tras los incidentes violentos en la embajada de Israel
el pasado viernes.
El general Mamduh Shahin, miembro del CSFA, afirmó el lunes que
se expandirá el estado de emergencia a causa de una violación de la
seguridad pública y que se emitió un decreto para enfrentar huelgas
laborales y la propagación de falsos rumores.
La controversial ley, que bajo el gobierno de Mubarak se
circunscribía a casos de terrorismo y narcotráfico, también
permitirá reprimir actos que alteren el tráfico lo que convertiría
en ilegal muchas de las frecuentes protestas, informó la agencia
oficial MENA.
De hecho, la Unión de la Juventud Revolucionaria (UJR) valoró
como una afrenta la postura del CSFA, toda vez que la derogación de
dicha normativa ha sido una de las principales demandas de los
activistas en las protestas previas y posteriores a la caída del
anterior régimen.
Según reporte de Prensa Latina, algunos dirigentes de la
coalición afirmaron que las autoridades castrenses están explotando
el ataque (a la embajada sionista) para justificar su gobierno.
No tenemos duda de que el CSFA lidera la contrarrevolución, acotó
Shady Al-Ghazaly Harb, a quien como muchos egipcios le preocupa la
eventualidad de que los militares se aferren al poder, dado que
gozan de influencia política y financiera avalada por Estados
Unidos.
Por su lado, el partido izquierdista Tagammu vaticinó violenta
represión por parte de las fuerzas de seguridad gubernamentales en
las futuras demostraciones en el país.
Entretanto, la UJR convocó a manifestaciones el próximo 16 de
septiembre en Tahrir bajo el lema Viernes del silencio espantoso,
pero la organización islamista Jama a Al-Islamiya ya declinó
participar y otras de corte fundamentalista todavía no confirman su
asistencia.
Sin embargo, el fundador del partido Nuevo Ghad, Ayman Nour, y el
dirigente del partido Reyada, Haitham Abu Khalil, aseguraron que se
unirán a la ciudadanía que se propone volver a llenar la plaza
Tahrir.