Intelectuales, artistas, organizaciones sociales y fuerzas de la
izquierda en diferentes partes del mundo trasmitieron mensajes de
repudio al atentado a la sede del Partido Comunista de Chile (PCCH)
el pasado lunes.
Las declaraciones de solidaridad con los comunistas chilenos
proceden de numerosos países como Bolivia, Argentina, Cuba, Costa
Rica, Alemania, Bélgica, Luxemburgo y España, entre otros, reporta
Prensa Latina.
También de organizaciones como la Asociación de Refugiados de
América Latina y del Caribe, la cual apuntó que la referida
agresión, que causó cuatro militantes del PCCH seriamente heridos,
se realizó con el objetivo de acallar las voces de millones de
chilenos que luchan contra un modelo excluyente y antipopular.
Los trabajadores y el pueblo bolivianos tenemos el convencimiento
que esta es una respuesta de la derecha fascista, del pinochetismo,
por el papel jugado por el Partido y la Juventud Comunista de Chile
junto a su pueblo, señaló asimismo un comunicado del Partido
Comunista de Bolivia.
Para el trovador cubano Vicente Feliú, detrás de lo ocurrido está
la derecha fascista que intenta boicotear y amedrentar al pueblo de
Chile, liderado ahora por los estudiantes que tanto gustaban a
Violeta Parra y secundado por todos los valientes chilenos, hijos de
muchos verdaderos patriotas latinoamericanistas.
Mi abrazo más fuerte y solidario (con el Partido Comunista) en
este momento de definiciones. Cuenten conmigo y mis canciones,
añadió el también coordinador general del proyecto Canto de Todos.
Según denunció la dirección del PCCH, el pasado lunes un grupo de
provocadores de dudoso origen atacó con extrema violencia el recinto
partidista e intentó apalear a las personas que allí se encontraban,
pero que resistieron la embestida.
Además de provocar heridas a cuatro militantes presentes en el
lugar, destruyeron los ventanales de la instalación con piedras y
robaron celulares y equipos audiovisuales.
El secretario general del PCCH, Lautaro Carmona, explicó que días
atrás habían sido atacados también los locales de la agrupación en
la norteña ciudad de Iquique y en la sureña Temuco.
Carmona calificó de gravísimo el hecho, el cual consideró
resultado de motivaciones políticas bastante oscuras y desconocidas.
Está vinculado a personas que uno podría asociar con el lumpen y
también con las peores políticas anticomunistas, dijo a la prensa.