La presidenta de las Abuelas Plaza de Mayo, Estela de Carlotto,
dijo este miércoles en París que el mayor obstáculo en la búsqueda
de los niños secuestrados durante la dictadura militar argentina es
el silencio de autores y cómplices.
Hemos encontrado 105 pero faltan 400, es como buscar una aguja en
un pajar, respondió De Carlotto a una pregunta de Prensa Latina
durante una conferencia en la UNESCO, donde recibirá esta tarde el
Premio Premio Félix Houphou t-Boigny de Fomento de la Paz, reporta
Prensa Latina.
La mayor dificultad que tenemos las abuelas para hallar a los
nietos robados es que los ladrones de estos niños (ya hombres y
mujeres) y los cómplices de estos robos, no confiesan, no aceptan la
justicia que los está condenando por estos crímenes, enfatizó.
Añadió que es un silencio inadmisible en un ser humano, porque
todas esas personas saben que se entregaron niños e hicieron listas
consignando sus datos.
Estela de Carlotto destacó el apoyo de los dos últimos gobiernos,
tanto del desaparecido ex presidente Néstor Kirchner como de la
actual mandataria Cristina Fernandez, los cuales crearon las
condiciones para facilitar las búsquedas.
Para esta abuela que aun no encontró a su nieto, la justicia
arribó tardía, pero llegó al fin y hoy se hacen vistas orales y
públicas en las cuales se sentencia severamente a los culpables por
la Constitución.
Es ahí donde los vemos silenciados y amenazantes, dándoles la
oportunidad que no le dieron a nuestros hijos de defenderse, y nos
tropezamos con esos jueces, pocos felizmente, que piensan que sería
mejor olvidar, denunció.
Creemos que el olvido es muy peligroso porque cuando se olvidan,
las historias se repiten, precisó.
Con la emoción del galardón otorgado por la UNESCO, el cual
recogió acompañada de otras abuelas, nietos encontrados y la
presidente Cristina Fernández, De Carlotto subrayó que esta
recompensa tan trascendental impulsa la lucha emprendida.
Hace más de 30 años iniciamos un camino, pensando en construir la
democracia, con la verdad, la justicia y la memoria, apostilló.
En esta tarea hemos aprendido a compartir con el mundo nuestra
historia con la intención de trasmitirla porque atañe a la humanidad
lo que pasó con la dictadura argentina que secuestró a más de 30 mil
personas y robó bienes, concluyó.