El presidente boliviano, Evo Morales, abogó por mayor integración
del país mediante carreteras, al tiempo que denunció intereses
extranjeros detrás de una marcha indígena que rechaza construir una
vía interdepartamental.
Morales, quien participa en los actos centrales por los 201 años
de fundación de la capital valluna, aseveró que gente ajena e
intereses políticos quieren confrontar a los hermanos indígenas del
oriente con el occidente, reporta Prensa Latina.
Morales explicó la importancia para el desarrollo de la región de
esa autovía que unirá a las localidades de Villa Tunari(Cochabamba)
y San Ignacio de Moxos(Beni) a través del Territorio Indígena Parque
Nacional Isiboro Sécure(Tipnis).
La víspera, por séptima ocasión y a solicitud de los movilizados,
apenas 20 de 60 comunidades que habitan esa zona comenzaron las
pláticas encabezadas por el canciller David Choquehuanca, recordó.
Morales planteó su convicción de que intereses foráneos agitan a
los indígenas que, sin embargo se encuentran, en el fondo, de
acuerdo con el tendido de la vía por el Tipnis.
Asimismo confirmó la decisión de su administración de no atender
algunas demandas ajenas a este asunto, como detener la construcción
de caminos en todo el país, frenar la exploración, producción y
exportación de hidrocarburos y vender, por cuenta propia, bonos de
carbono a potencias industrializadas.
De otra parte subrayó la estrategia de vertebrar las regiones
bolivianas inconexas en más de 186 años.
"Quisiéramos integrarnos entre oriente y occidente, por supuesto
respetando nuestras reservas forestales", remarcó.
Antes, el Ejecutivo denunció vínculos de líderes de los
marchistas opuestos a la carretera con la embajada de Estados Unidos
en La Paz, lo que viola las normas internacionales y atentan contra
la soberanía y la seguridad del Estado.