Los incidentes comenzaron cuando unos ocho insurgentes ocuparon
un edificio en construcción en la plaza de Abdul Haq, próxima al
distrito diplomático de Wazir Akbar Jan, que alberga las embajadas
de Reino Unido, Estados Unidos y otros países, y dispararon contra
algunas legaciones y las instalaciones de la OTAN.
Este ataque en uno de los barrios más protegidos de la capital,
sometida a su vez a estrictas medidas de seguridad, constituye un
nuevo revés para la OTAN, cuyas fuerzas acudieron de inmediato con
dos helicópteros que abrieron fuego contra el inmueble.
Las explosiones y los tiroteos se prolongaron durante toda la
tarde y concluyeron a primera hora de la noche con la muerte de los
dos últimos insurgentes que permanecían atrincherados, indicó a EFE
una fuente oficial.
Según Reuters, un portavoz de los talibanes, Zabihulá Mujahid,
reivindicó en nombre de su grupo la autoría de esta cadena de
ataques.