Expertos de la Agencia Internacional de Cooperación de Japón
(JICA) inspeccionaron este viernes en la provincia de Cienfuegos
cultivos comprendidos en un programa que asesoran para la producción
de semillas de arroz certificadas.
Oki Tomoyuki, funcionario del Departamento para el Desarrollo
Rural en Latinoamérica y el Caribe de la JICA (por sus siglas en
inglés) declaró a Prensa Latina que se trata de un nuevo proyecto,
antecedido por un estudio de desarrollo realizado entre 2003-2006.
El programa, cuya segunda fase comenzó en octubre de 2010, abarca
las cinco provincias centrales de Cuba: Cienfuegos, Villa Clara,
Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey, donde fueron capacitados
110 campesinos productores del grano, de ellos 45 en este
territorio.
Tomoyuki indicó que a largo plazo se proponen capacitar hasta 200
cosecheros en esta porción geográfica de la isla, pues la intención
de las autoridades agrícolas cubanas apunta al incremento de la
producción de semillas de alta calidad (certificadas).
La asistencia técnica nipona contempla, además, de la asesoría y
la entrega de alguna tecnología sencilla, como secadoras, la
evaluación final del proyecto según cinco criterios: relevancia,
impacto, efectividad, eficiencia y sostenibilidad, subrayó.
En la finca La Flora, del municipio cienfueguero de Palmira, los
asesores japoneses comprobaron la salud y lozanía de la plantación
de los campesinos José Ramón y Lázaro Gómez, padre e hijo, que justo
a tres meses de sembrada cuenta hoy con un cálculo productivo entre
las nueve y 10 toneladas por hectárea.
El rendimiento es excelente, pues en mi país la media actual es
de seis toneladas del grano por hectárea, indicó Tomoyuki.
En América Latina, además de Cuba, la JICA presta asesoría de
este tipo en Bolivia, pero el grueso de su labor de cooperación en
el tema arrocero se concentra en el continente africano, concluyó el
funcionario nipón.