ISLAMABAD. — Estados Unidos vivió un infierno el 11 de septiembre
de 2001, aunque en 10 años de su guerra contra el terrorismo no
sufrió más que Pakistán, víctima de la mayor cantidad de ataques de
esa naturaleza.
Un estudio difundido este viernes aquí por el diario urdu Jang
revela que en esa década la nación centroasiática resultó objeto de
al menos 290 atentados suicidas causantes de la muerte de cuatro mil
700 personas, de heridas a decenas de miles e inmensas pérdidas
materiales.
Basándose en un informe del Ministerio del Interior, el periódico
recuerda que antes de los infaustos sucesos en Nueva York, el peor
ataque terrorista en Pakistán ocurrió contra la embajada de Egipto
en Islamabad en 1995.
El asalto costó la vida a 15 personas, la mayoría paquistaníes
contratados como guardias de seguridad.
Pero después del 11-S, la situación se tornó terrible y se
sucedieron los ataques suicidas con bombas en ciudades y pueblos
hasta entonces pacíficos, señala Jang.
El primer gran atentado se produjo en el 2002 precisa cuando el
hotel Sheraton de Karachi (la ciudad más populosa del país y
considerada su capital financiera) fue blanco de un ataque durante
el cual murieron 11 ingenieros franceses que participaban en un
proyecto para la Armada paquistaní.
Al año siguiente fue agredida una congregación religiosa en
Quetta (capital de la provincia de Baluchistán) y se produjo un
intento de asesinato al entonces presidente Pervez Musharraf, quien
escapó de manera providencial.
A partir de entonces se produjo una escalada de los atentados
suicidas, fundamenta el diario, que hace la siguiente relación de
acciones de ese género, año por año y hasta la fecha:
2004: siete ataques y 89 muertes.
2005: cuatro ataques y 84 muertes.
2006: siete ataques y 161 muertes.
2007: 54 ataques y 765 muertes, incluida la de la ex primera
ministro Benazir Bhutto a causa de un atentado suicida con bomba
poco después de participar en un mitin electoral en la norteña
ciudad de Rawalpindi.
2008: 59 ataques y 893 muertes.
2009: 76 ataques y 950 muertes.
2010: 49 ataques, un número menor, pero las víctimas mortales
ascendieron a mil 167.
2011, hasta septiembre: 32 ataques, al menos 500 muertes.
Hace un par de días, como un triste recordatorio de la cosecha
mortal que viene dejando en Pakistán la guerra de Washington contra
el terrorismo, en Quetta murieron al menos 25 personas tras un doble
ataque suicida.
La policía presume que la acción fue en venganza por la reciente
captura en esa ciudad de tres importantes elementos de Al Qaeda,
realizada por el Ejército con ayuda de la Agencia Central de
Inteligencia de Estados Unidos.