Al menos un millón de egipcios están convocados a manifestarse en
esta capital para exigir a las autoridades militares corregir la
senda y honrar promesas de democracia, justicia social y mejoras
laborales, dio a conocer Prensa Latina.
Precisamente, con el lema Corrigiendo el rumbo, dirigentes de una
veintena de movimientos revolucionarios que encabezaron las
protestas contra Hosni Mubarak a comienzos de año llamaron a hacer
valer los derechos de la ciudadanía y propiciar verdaderos cambios
en el país.
La demostración, que fue alentada por redes sociales de Internet
desde hace varios días, incluyó a personas de diversos estratos
sociales, políticos y religiosos, aunque entre los sectores
islamistas hubo fuerzas que se inclinaron por boicotear la
movilización.
El grupo Al-Jamaa Al-Islamiya declinó tomar parte este viernes en
la plaza Tahrir al considerar que no hay demandas comunes
compartidas por todos los participantes, el mismo argumento
esgrimido por el Partido Libertad y Justicia de la Hermandad
Musulmana para no asistir.
Los islamistas, sin embargo, instaron al Consejo Supremo de las
Fuerzas Armadas (CSFA) que gobierna Egipto a atender algunas de las
reivindicaciones que los activistas tienen previstas para este
viernes.
Entre las demandas sobresalen que se deseche la actual ley
electoral para impedir al exgobernante Partido Nacional Democrático
ganar escaños en los comicios legislativos, además de fijar un
salario mínimo y generar empleos, sobre todo para la juventud.
Otros reclamos de la Coalición Juvenil Revolucionaria 25 de
Enero, fecha en que se desataron las protestas contra Mubarak, son
que cesen los juicios a civiles en cortes militares, que según datos
confiables, suman más de 12 mil desde el derrocamiento de Mubarak el
11 de febrero.
Asimismo, las consignas que se escucharán hoy en Tahrir abogan
porque el CSFA defina un calendario para transferir cuanto antes el
poder a una administración civil, y emprender reformas como la
desmilitarización del país.
De hecho, algunos medios vaticinaron posibles choques violentos
esta jornada dada la insistencia de los manifestantes en que el
Ejército abandone el centro de la plaza Tahrir, que mantiene tomado
desde hace más de cinco semanas para evitar instalen tiendas de
campaña.
Cientos de soldados y policías antimotines egipcios derribaron
tiendas de campañas y desalojaron por la fuerza a decenas de
manifestantes tras una protesta el pasado 1 de agosto, y desde
entonces controlaron la plaza, incluso durante el período del mes
del Ramadán.
Igualmente, grupos convocantes instaron a sus seguidores a
arremeter contra las sedes del Ministerio del Interior e
instalaciones militares, pero el CSFA en un comunicado advirtió ayer
que cualquier exceso contra las fuerzas armadas (…) será respondido
firmemente y castigado.