El gobierno boliviano impulsa una consulta a los habitantes de
las comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro
Sécure (Tipnis) sobre una polémica carretera que carretera que
atravesará esa zona amazónica, dio a conocer Prensa Latina.
El senador del gubernamental Movimiento al Socialismo MAS), Isaac
Avalos, precisó a Prensa Latina que la nueva acción del Ejecutivo
busca evitar mas conflictos, luego que una marcha en protesta por
esa vía partiera desde la ciudad de Trinidad (Beni) hacia La Paz.
Los movilizados alegan que el segundo tramo del camino dañaría la
biodiversidad, mientras Palacio Quemado ha presentado varias
alternativas de manera que se garantice la integración y más
desarrollo a la región el país. Ávalos recordó que la consulta debe
ser a los verdaderos pobladores de las comunidades en el Tipnis,
pues una buena parte de ellos quiere la carretera a diferencia de
dirigentes de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente
Boliviano, que rechazan la obra.
El jefe de bancada en la cámara alta estimó además que la
consulta tiene que ser vinculante.
Mientras el diputado de la alianza opositora Convergencia
Nacional, Osney Martínez, recordó que la carta magna y los convenios
internacionales, como la Organización Internacional del Trabajo,
prevén una consulta.
Por su parte, la Confederación Sindical Única de Trabajadores
Campesinos de Bolivia (CSUTCB) envió una comisión para apaciguar los
ánimos y evitar enfrentamientos entre los moradores de la localidad
de Yucumo que quieren impedir que avance la caminata.
Roberto Coraite, máximo dirigente de los labriegos, estimó
inconcebible que algunos líderes de originarios en el este se
opongan a más salud, educación y otros beneficios básicos, que
traerá la construcción de la carretera.
La víspera, el gobierno envió una nueva propuesta de diálogo con
ocho ejes temáticos a los indígenas marchistas.
El ministro de Obras Públicas, Walter Delgadillo, explicó que los
puntos están enfocados en atender las demandas de los movilizados.
Delgadillo precisó que el primero de los aspectos trata del
reconocimiento mutuo, ya que la construcción de la carretera tiene
características estratégicas para el desarrollo del país, al tiempo
que tiene en cuenta la preocupación de las comunidades por los
impactos ambientales y sociales.
Además el Ejecutivo propone dos leyes con el propósito de
preservar el hábitat de la región, una de desarrollo y construcción
de calidad de vida y la otra de protección. Además adelanta el
compromiso de tratar 16 puntos de la demanda) en seis mesas de
diálogo.
Después de 96 kilómetros de recorrido los marchistas presentaron
un conjunto de demandas que apuntan a boicotear el funcionamiento
del Estado boliviano, entre ellas paralizar todas las actividades
hidrocarburíferas, que el gobierno considera innegociable.
Palacio Quemado denunció además que detrás de la marcha está la
oposición y presentó evidencias de llamadas telefónicas entre
representantes de la embajada de Estados Unidos en La Paz y líderes
de la movilización.