BRASILIA, 6 septiembre.— La presidenta Dilma Rousseff exaltó hoy
la preparación de Brasil para disminuir los efectos de la crisis
financiera internacional y mencionó el fortalecimiento del mercado
interno como principal arma para enfrentar esa adversa situación.
"Cuando Brasil se liberó 189 años atrás, el mundo pasaba por
grandes cambios políticos, sociales y económicos. Hoy también
vivimos un momento de transformación. El mundo enfrenta los desafíos
de una grave crisis económica y cobra demanda nuevas respuestas para
sus problemas", indicó Rousseff en pronunciamiento a la nación.
Con motivo de celebrarse mañana 7 de septiembre el Día de la
Independencia de Brasil, la mandataria precisó que a pesar de tener
la misma raíz que la de 2008, la actual coyuntura internacional es
más compleja que aquella, de la cual este país salió muy bien.
Indicó que los países ricos se preparan para un largo período de
estancamiento y hasta de recesión, pero -aseveró- la crisis no
amenaza a Brasil, porque la nación cambió para mejor.
Destacó que en los últimos años, Brasil supo fortalecer y ampliar
las oportunidades de trabajo, su mercado interno y el poder de
consumo de la población y por ello está plenamente preparado para
enfrentar este nuevo desafío.
Refirió que el empleo y la renta baten marcas históricas en el
país, las reservas internacionales están más sólidas que nunca, el
crédito continúa creciendo, la inflación está bajo control, las
tasas de interés volvieron a bajar y está garantizada la estabilidad
de la economía.
"Por mérito exclusivo del pueblo brasileño, nuestro país ha
mejorado, mientras buena parte del mundo en desarrollo, infelizmente
empeora. Mismo así, estaremos bien atentos para evitar cualquier
efecto más grave de la crisis internacional", acotó.
Explicó que estar atento no significa tener miedo y afirmó que la
situación brasileña es privilegiada, pero aún está lejos de lo que
necesita, pues -señaló- tiene mucho espacio para crecer, y no sólo
en la economía, sino además en la calidad y el acceso a servicios
como salud y educación y mejorar la seguridad.
En el caso de la actual crisis internacional, nuestra principal
arma es ampliar y defender el mercado interno que ya es uno de los
más vigorosos del mundo, puntualizó y añadió que por ello su
gobierno no permitirá ataques a industrias y empleos, y no tolerará
que artículos extranjeros concurran de manera ilegal con los
nacionales.