WASHINGTON. — Los restos de la tormenta tropical Lee golpean esta
martes varias zonas de Estados Unidos mientras se desplaza hacia la
costa este por el Atlántico el huracán Katia.
Tras causar estragos en el sur, los restos de Lee dejan copiosas
precipitaciones en los estados de los Apalaches y amenazan con
inundaciones en la región de Nueva Inglaterra (este), las que
pudieran agravarse si Katia, ahora un huracán categoría tres, no
tuerce su rumbo al norte antes de tocar tierra.
Tornados, millares de hogares sin electricidad y al menos cuatro
muertos dejó Lee en su lento paso por tierras estadounidenses.
Según el Centro Nacional de Huracanes (CNH), las lluvias en el
estado de Tenesí prosiguen hoy, mientras las Carolinas enfrentan
amenazas de tornados en zonas donde Irene, dejó su huella hace pocos
días.
Mientras alertas de inundaciones fueron emitidas para el norte de
Alabama, Virginia Occidental y el norte del estado de Nueva York.
Por otro lado, Katia aunque bajo su intensidad de cuatro a tres
en la escala Saffir-Simpson de cinco, avanza hacia los estados con
costa al Atlántico con vientos máximos sostenidos de 195 kilómetros
por ahora.
Hasta ahora, el CNH estima que el principal riesgo radica en el
peligroso oleaje y fuertes corrientes que llegan a la costa sin
descartar que en su curso impacte tierra firme.
Este martes la tormenta estaba a cerca de 600 kilómetros al sur
de Bermudas y se desplazaba hacia el noroeste con una velocidad de
15 kilómetros por hora.
Los meteorólogos pronostican que mantenga su movimiento hasta el
miércoles cuando debe girar hacia el norte-noroeste siguiendo un
curso paralelo al territorio continental.
A inicios de mes avanzó por esta región la tormenta tropical
Irene causando daños de consideración en Carolina, Nueva Jersey,
Nueva York y otros estados del este, donde dejó millones de personas
sin electricidad y un saldo de 45 muertos.