Aviones militares de Israel atacaron áreas del campamento de
refugiados de Nuseirat, en el centro de Gaza, horas después de que
colonos judíos quemaron una mezquita en Cisjordania, denunciaron hoy
fuentes palestinas en este enclave.
La agencia de noticias Ma an precisó que las aeronaves sionistas
sobrevolaron una zona descampada al oeste de Nuseirat pasada la
medianoche del lunes provocando un incendio, pero ninguna víctima.
El ataque fue antecedido por el lanzamiento el lunes en la noche
de bombas con luces de bengala en la misma región de la franja
costera, advirtió Prensa Latina.
Un vocero militar de Tel Aviv justificó la acción alegando que
habían destruido un sitio supuestamente dedicado a fabricar armas y
que fue una respuesta al disparo de un cohete el domingo contra el
consejo regional de Shaar HaNegev, en el sur de Israel.
Entretanto, autoridades políticas palestinas deploraron el
incendio provocado ayer por extremistas israelíes en una mezquita de
la aldea de Qusra, unos 15 kilómetros al sureste de Naplusa, en la
ocupada Ribera Occidental.
Los agresores también destruyeron ventanas y lanzaron piedras a
vehículos palestinos en lo que pareció ser una represalia por la
decisión de policías y soldados sionistas que desmantelaron tres
casas en el asentamiento de Migron, siguiendo una orden judicial.
Observadores destacaron que esas tensiones subieron de tono en
momentos en que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) pretende
solicitar en la ONU el reconocimiento del Estado independiente, al
margen de la negativa de Israel.
El presidente de la ANP, Mahmoud Abbas, aclaró que volverán a las
negociaciones de paz con los israelíes para resolver todos los temas
del estatuto final, con independencia del resultado de la votación
en la ONU que objetarán Israel, Estados Unidos y algunos países
europeos.
Precisamente, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu,
renovó ayer el llamado a la ANP para restablecer las conversaciones
directas de paz, y desestimar el plan de recurrir a la ONU para el
reconocimiento del Estado.
Él (Abbas) puede venir a Jerusalén, yo podría ir a Ramalah (sede
del gobierno palestino) o ambos podríamos ir a Bruselas (para
dialogar), comentó Netanyahu cuya política de ampliar los
asentamientos judíos hizo fracasar el proceso de paz con la ANP.