Los dos principales sindicatos españoles, Comisiones Obreras (CC.OO.)
y Unión General de Trabajadores (UGT), realizarán hoy aquí una
manifestación en rechazo a una polémica reforma constitucional para
limitar el déficit.
Contra la reforma de la Constitución, referendo ya, será el lema
de la marcha, que partirá desde la Plaza de Cibeles y culminará en
la Puerta del Sol, símbolo del Movimiento 15-M o de los Indignados
desde las multitudinarias movilizaciones de mayo pasado.
Numerosas ciudades de España se sumarán a la jornada de protesta
convocada por CC.OO. y UGT, que junto a otros movimientos sociales y
partidos de izquierda reclaman que el cambio en la Carta Magna sea
sometido a una consulta popular.
La controvertida modificación, pactada entre el gobernante
Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el conservador Partido
Popular (PP), fue aprobada el viernes último por el Congreso de los
Diputados (Cámara baja), donde ambas fuerzas tienen mayoría de
escaños.
PSOE y PP utilizarán mañana esa misma hegemonía en el Senado para
que la Cámara alta confiera el visto bueno definitivo a la reforma,
vista por sus críticos como un golpe de los mercados al estado de
bienestar y a la soberanía nacional.
A juicio de sus detractores, la decisión de incorporar a la norma
suprema un techo de gasto, como exigen los organismos financieros
internacionales, priorizará el pago de la deuda y los intereses a
los bancos por encima de cualquier inversión social.
CC.OO. y UGT denunciaron que se trata de un intento de
constitucionalizar el déficit cero en las cuentas, un pedido que
atribuyeron a la canciller alemana, Ángela Merkel, y al presidente
francés, Nicolás Sarkozy.
Según reporte de Prensa Latina, las dos centrales obreras
afirmaron que el recorte de gastos propugnado por el Gobierno
socialista de José Luis Rodríguez Zapatero es más coherente con la
ideología de la derecha.
Arremetieron contra el ejecutivo por actuar con nocturnidad y
alevosía, al hurtar el derecho de los españoles a pronunciarse sobre
un cambio constitucional que calificaron de innecesario y de
importante retroceso en la calidad democrática.
Para la coalición Izquierda Unida, la regla de oro de la doctrina
plasmada en la polémica reforma (limitación estricta del déficit y
la deuda pública y priorización del pago de los intereses de la
deuda) es el estandarte ideológico y político del sistema
neoliberal.
El Movimiento 15-M acusó al PSOE y al PP de pretender imponer el
beneficio de unos pocos sobre la voluntad de la mayoría, bajo la
excusa de ordenar las finanzas y aplacar a los especuladores.