En una rueda de prensa, el canciller ruso, Serguéi Lavrov,
aseveró que el BRICS no está de acuerdo con la violencia aplicada
sobre Libia, y destacó que si de este grupo depende, "el guión libio
no se repetirá allí (en Siria)", reseña Telesur.
Mientras, tribus y efectivos militares leales a Muammar al
Gaddafi mantuvieron la disposición a defender las ciudades de Bani
Walid y Sirte, tras rechazar el ultimátum y amenazas de ataques de
las fuerzas opositoras y la OTAN.
El jefe negociador del autodenominado Consejo Nacional de
Transición (CNT), Abdulah Kenshil, reconoció que los líderes
tribales de Bani Walid, unos 150 kilómetros al sudeste de Trípoli,
rehusaron pactar una rendición y se mostraron resueltos a enfrentar
el anunciado asalto, informa PL.
Una situación similar ocurrió desde el pasado fin de semana en
Sirte, ciudad natal de Gaddafi, en torno a la cual los sublevados
reforzaron su presencia apoyados por bombardeos indiscriminados de
la OTAN.
Según Kenshil, los residentes en Bani Walid solo habrían aceptado
que los sublevados entraran a la urbe sin armas, versión que
desmintieron otras fuentes al subrayar la fidelidad a Gaddafi de la
tribu Warfalla, una de las más influyentes de Libia.
Otros voceros de las fuerzas subversivas dijeron a periodistas a
unos 20 kilómetros de la referida localidad que aguardaban órdenes
de actuar para lanzar el ataque armado, lo que supondría una nueva
matanza de civiles.
En ese sentido el primer ministro británico, David Cameron,
confirmó que mientras Gaddafi continúe con paradero desconocido la
OTAN mantendrá su operación en Libia porque la "seguridad de los
libios seguirá estando amenazada", justificó, según Europa Press.
"Así que seré claro, no abandonaremos hasta que el trabajo esté
terminado", ratificó Cameron, aclarando que la alianza está
"dispuesta a ampliar su mandato el tiempo que sea necesario".
Además, anunció que Reino Unido se dispone a reabrir su embajada
en Trípoli, como ya hicieron la semana pasada otros países europeos
como Francia e Italia.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh
Rasmussen, comentó que "la misión en Libia no se podría haber hecho
sin las capacidades que solo Estados Unidos puede ofrecer: aviones
no tripulados, capacidades de Inteligencia y aviones de
reabastecimiento. Más aliados deben estar dispuestos a adquirirlos.
Y esto es un gran desafío para el que tendremos que encontrar
soluciones en la próxima cumbre de la OTAN en Chicago", explicó
Rasmussen.
El danés alentó a los gobiernos europeos a comprometerse a
"apoyar más enfoques multinacionales" para desarrollar las
capacidades de defensa necesarias "antes de que sea demasiado tarde"
porque a su juicio la crisis en Libia "ha demostrado que nunca
podemos decir dónde va a surgir la próxima". "Pero sabemos que
probablemente llegará", advirtió.