Arístegui y el PP: otro capítulo de sumisión y amenazas

MAYTÉ MADRUGA HERNÁNDEZ

Una vez más el Partido Popular (PP) español destiló su odio contra Cuba. Gustavo de Arístegui, portavoz de Exteriores de esa formación política, afirmó que "la transición democrática en la Isla tendrá que iniciarse a la fuerza".

Al parecer Arístegui se saca “las advertencias” de debajo de la manga.

¿Casualidad u obligación? Arístegui soltó la injerencista frase frente a los asistentes a la conferencia-coloquio sobre la relación entre España y Estados Unidos en el marco del curso de verano de la Universidad Complutense en San Lorenzo de El Escorial.

Conocido es por todos el esfuerzo que realiza ese partido español por mantenerse entre los agraciados de Washington, aunque para ello continúe adoptando una sumisa relación de subordinado-jefe. Su figura más representativa, José María Aznar, visita frecuentemente EE.UU., donde sostiene intercambios con el poderoso lobby sionista de ese país, para influir entre otros asuntos, a favor de un Israel que asesina palestinos.

Las declaraciones de Arístegui ejemplifican el servilismo del PP hacia Estados Unidos y muestran la verdadera "democracia" que predican estos señores, al incitar a un conflicto armado en una nación libre y soberana como Cuba, que hace mucho tiempo definió como único camino posible el socialismo.

¿Qué moral hay para exigir democracia si los manifestantes en su país justamente están indignados por el sistema en que viven, al cual llaman democrático? ¿Qué moral hay, si esos que se manifiestan de manera pacífica han sido brutalmente reprimidos?

No es democracia lo que promueve el PP sino una repudiable política de ultraderecha. Un claro ejemplo es la actual Ley de Educación, conocida como LOU, una reforma privatizadora de la enseñanza, que desde su puesta en vigor en el 2002, desató varias manifestaciones, dejando numerosos detenidos y bajo proceso penal a jóvenes que ni siquiera estaban en los actos.

Y justamente las ventajas que los especialistas le dan al PP de cara a los próximos sufragios, le arrancaron a Arístegui otro dardo en forma de amenazas contra Cuba, al expresar que cuando su partido tome el poder las relaciones bilaterales serán "con mano dura".

¿A quién quiere intimidar este señor? Su guapería barata volverá a estrellarse contra los eternos principios que Cuba ha seguido en sus relaciones diplomáticas, basadas en el respeto mutuo y la no injerencia en los asuntos internos de los países, algo de lo que carece el PP.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir