Más de 30 mil maestros hondureños volvieron hoy a declararse en
huelga en los 298 municipios de este país por la demora
gubernamental en concretar pagos salariales, esta vez los
correspondientes al mes de agosto.
La mitad los participantes en la protesta pertenecen al sector
público y en más de una ocasión apelaron a declararse de brazos
caídos en los últimos meses por el retraso en los pagos, incluso
desde 2008, a unos 13 mil colegas.
Dirigentes del gremio aseguraron que esta irregularidad es casi
una rutina dentro del sistema educativo hondureño y anunciaron que
continuarán con la medida de fuerza hasta el miércoles próximo.
También acusaron a las autoridades de la rama de maltratar la
dignidad del magisterio.
El ministro, Alejandro Ventura, alegó que la demora obedeció a
deficiencias en los listados de los docentes, descubiertas por la
banca privada, pero el problema comenzó a resolverse de manera
gradual.
Según el funcionario, este lunes cobrarían los maestros públicos
de los departamentos occidentales de Ocotepeque y Lempira, y el
resto recibirá sus cuotas entre jueves y viernes.
El movimiento de los profesores comenzó después de la
reincorporación de miles de alumnos a las aulas, los cuales
protestaron hasta este lunes, durante cinco semanas consecutivas,
contra una ley educativa promovida por el gobierno y el Congreso
Nacional.
La propuesta cuenta con el respaldo de algunas clases sociales y
pudiera redundar en la privatización de la enseñanza, denunciaron
los estudiantes.