Decenas
de personas, defensores y detractores de Hosni Mubarak resultaron
heridas hoy en enfrentamientos con fuerzas de seguridad en las
afueras de la Academia de Policía de esta capital, habilitada como
corte para juzgar al exmandatario.
En un espectáculo muy similar al de las dos vistas anteriores, el
juez jefe del tribunal decidió interrumpir el juicio apenas una hora
después de iniciado debido a que abogados de las víctimas comenzaron
a pelear entre sí y a agredirse verbalmente.
Se prevé que el proceso se reanude esta misma tarde, según
indicaron distintas fuentes periodísticas nacionales.
Mucho antes de que el octogenario exgobernante fuera trasladado
al tribunal, que en esta tercera fase sesiona sin acceso para la
televisión, sus simpatizantes increparon a activistas de derechos
humanos y familiares de víctimas de la represión policial.
Los alrededores de la Academia de Policía, situada en la
periferia cairota, fueron escenarios de batallas campales con
lanzamiento de piedras, derribo de vallas y encontronazos con
agentes antimotines que intentaban neutralizar a ambos bandos.
Prensa Latina constató que algunos jóvenes sin camisa alzaron
palos en desafío a la policía y a quienes pedían se anulara el
juicio a Mubarak, el primer exgobernante árabe que es juzgado en
persona desde el inicio de las revueltas populares en Túnez en
diciembre de 2010.
Además, sus dos hijos, Alaa y Gamal, el exministro del Interior
Habib El Adli y otros oficiales también comparecen ante los jueces
por presunta responsabilidad en la muerte de 846 manifestantes.
Los efectivos policiales dispersaron violentamente a familias de
los considerados aquí "mártires de la revolución", expulsándolas de
los alrededores de la academia, al igual que a algunos heridos que
trataron de hacer declaraciones a periodistas, mientras arrestó a
decenas.
El ambiente se mantuvo tenso y polarizado con un grupo portando
fotos del expresidente y gritando consignas en su defensa, y otro
que recordaba a los fallecidos por la represión contra inconformes
que en 18 días de protestas derrocaron a Mubarak, el 11 de febrero.
La televisión estatal mostró imágenes del helicóptero en el que
Mubarak, de 83 años y enfermo de cáncer y problemas cardíacos, fue
trasladado a la improvisada corte, custodiado por agentes
enmascarados y fuertemente armados, tras abandonar el hospital donde
está internado.