Sudán acusó hoy al Movimiento Popular para la Liberación de Sudán
Sector Norte (MPLS-N) de desatar la violencia en el Nilo Azul (este)
y ser financiado por naciones extranjeras empeñadas en
desestabilizar el país, según fuentes oficiales.
El portavoz del Consejo de Ministro sudanés, Omar Mohamed,
solicitó a Sudán del Sur poner fin a sus intervenciones y cesar en
el apoyo a los rebeldes en Nilo Azul y en Kordofán del Sur, donde se
combate desde el 5 de junio.
El MPLS-N es un desprendimiento del MPLS que por más de 20 años
luchó por la independencia del Sur lograda el 9 de julio pasado.
Días atrás, el jefe del MPLS-N desde la escisión del Sur, acusó
al ejército sudanés de atacar su sede en Al Damazin, versión
desmentida por la contraparte.
En julio pasado Sudán quedó dividido en un estado de mayoría
musulmana en la parte septentrional, y otro de fe cristiana y cultos
tradicionales en la meridional.
Cuando en 1983 Jartum impuso la ley islámica en todo el país, los
rebeldes sureños, de mayoría cristiana se sublevaron hasta quedar
oficialmente divididos a instancia de la ONU.
Pero la separación no significó la paz y las discordias latentes
y la situación económica y social generada por dos décadas de guerra
la alejan cada vez más, informa PL.