BERLÍN, 4 de septiembre.— La violencia entre fascistas y
antifascistas se repite en Alemania. La policía intervino la víspera
con cañones de agua y bastones para controlar los enfrentamientos
entre una marcha neonazi y una contramarcha antifascista en la
ciudad de Dortmund, oeste del país, informó euronews.
Unos 400 neonazis se habían reunido en una concentración
permitida y recorrieron la zona norte de Dortmund, donde vive un
gran número de inmigrantes, mientras que cerca de 4 000 personas
acudieron al lugar para protestar contra el acto de ultraderecha,
según las cifras de la policía.
El ministro de Integración del estado federado de Renania del
Norte-Westfalia, Guntram Schneider, participó en la
contramanifestación y consideró "intolerable" que los neonazis se
exhiban todos los años en Dortmund.