Sin discusión, los norteños serán, junto a Brasil y Argentina,
los grandes rivales en la carrera hacia el título continental, por
lo que se avivan las esperanzas de los nuestros, que en las últimas
presentaciones frente a los estadounidenses habían sucumbido.
Y no se trata solo del título, el certamen ha sido una plataforma
perfecta para la armonización de todos los elementos de juego, los
cuales se comportaron de manera estable, con el habitual
sobresaliente para ataque y servicio, además de las excelentes
sensaciones en la defensa de campo, que tuvo al líbero Keibel
Gutiérrez como hombre grande.
El "pequeñín" causó sensación, fue el mejor en su puesto y trae a
casa el premio de Jugador Más Valioso, amén de consolidarse como el
de más altos porcentajes en el recibo y levantando bolas.
Un dolor de cabeza menos para el DT Orlando Samuels, elegido el
mejor de la justa, quien debe continuar trabajando en disminuir la
cantidad de errores no forzados, el talón de Aquiles del plantel.
Todas las palmas también para el pasador Raydel Hierrezuelo, muy
destacado pese a no llevarse ninguno de los galardones individuales.
El capitalino sirvió balones a sus anchas e hizo crecer el ataque
antillano, sobre todo a Fernando Hernández, que esta vez sí rindió
como un opuesto, con 97 puntos en seis desafíos.
Imposible obviar la labor de Wilfredo León, un martillo para las
defensas contrarias. El capitán se coronó como máximo anotador y
fungió como bujía inspiradora, tomando el protagonismo a la hora de
la verdad.