Una
novedosa mirada que explora la existencia concreta en la actualidad
continental de un producto fílmico contentivo del pensamiento
integrador martiano podrá ser hallada en el libro del escritor y
crítico de arte Frank Padrón, El cóndor pasa, hacia una teoría
del cine "nuestroamericano".
Rubricada por Ediciones Unión una entrega que mereció el Premio
Razón de Ser 2004 (Fundación Alejo Carpentier), y resultó el
proyecto ganador de la Beca de Pensamiento Bolívar Martí, del Alba
Cultural, no pretende ser uno más de los títulos que refieren la
historia del cine latinoamericano.
Con 224 páginas, un catálogo de imágenes y capítulos titulados
con referencias paratextuales al ensayo martiano, cuyo zumo temático
sirve de base a la obra, El cóndor... debate —además de la
consolidación de un cine que siga "el espíritu martiano y
bolivariano sobre esa Gran Patria a la que pertenecemos"— si debe
continuar o no hablándose de un "nuevo" cine latinoamericano, y, si
así fuera, en qué radica su novedad.
La primera de las estrategias para conseguir que el cine continúe
enfrentando y afrontando los retos del desfavorable mundo
contemporáneo, y redoble su misión de seguir ofreciendo su decisivo
aporte en el cambio de tales perspectivas y en la ruptura de tantos
nudos que le impiden su vuelo, es, al decir de Padrón, la unidad,
"la marcha unida" de que hablara Martí.
Como "una llave para volver sobre grandes momentos del pasado de
ese cine o descubrir otros nuevos, no menos grandes, en su ahora
mismo", ha considerado su autor el bregar por los contenidos
recreados en el texto cuando repasa, desde las primeras décadas del
pasado siglo —y hasta el decenio contemporáneo— figuras como Antonio
Moreno, Juan Bustillo Oro y Fernando Fuentes; tópicos como el
sistema de estrellas latino en los años 30 y 40 (Dolores del Río,
Lupe Vélez, Libertad Lamarque, Marga López, Carlos Gardel, Arturo de
Córdova, Pedro Infante, Jorge Negrete, entre otros), o los grandes
movimientos de la prodigiosa sexta década que contempla el Cinema
Novo brasileño, la nueva ola argentina, el cine cubano
revolucionario y la ruptura en los 90 —y hasta el presente— del
canon existente para ir en busca de la auténtica originalidad.
"El libro constituye —apuntó el ensayista Roberto Zurbano al
presentarlo— una propuesta conceptual importante donde puede ser un
tanto polémico el término ‘nuestromericano’. Es una propuesta de
discusión que, sin ser la historia del cine, aboga por una nueva
manera de verlo y contempla, junto a algunas definiciones estéticas,
ideológicas y hasta políticas, otras también muy artísticas y muy
ligadas a la relación de este cine con su público."