El
sacrificio en el cumplimiento del deber siempre ha caracterizado a
los miembros del Ministerio del Interior (MININT), muy vinculados a
las luchas y victorias de nuestro país.
Al mayor Francisco Rodríguez Mendoza le complace decir que su
vida pudiera ser la biografía misma de las Tropas Guardafronteras de
Cuba. Y es que, durante los 48 años que tiene de fundado este órgano
del Ministerio del Interior, el veterano combatiente se ha dedicado
por entero a salvaguardar las costas de la Patria.
"Antes de la Revolución yo era pescador. Al triunfo me incorporo
al movimiento revolucionario, por eso pasé la Academia del Ejército
Rebelde hasta 1962 y luego participé en la lucha contra bandidos. En
1963, a un grupo de compañeros se nos encomendó la tarea de
enfrentar los constantes ataques de piratas a barcos pesqueros,
buques mercantes, poblados e instalaciones próximos al litoral. Y
también daríamos respuesta a los hechos ocurridos cerca de Cayo
Blanco, a la entrada de la bahía de Cárdenas, Matanzas, donde fue
asesinado por agentes de la CIA Jesús Fernández Rodríguez, miembro
de la Marina de Guerra Revolucionaria".
A propuesta de nuestro Comandante en Jefe, esta unidad militar
destinada al enfrentamiento de tales eventos fue denominada "Lucha
contra Piratas".
En aquellos años trabajé por los cayos de Batabanó, Caibarién,
Isabela de Sagua y otras zonas del país dando respuesta a las
acciones enemigas —cuenta Francisco. "Me pasaba muchos días en alta
mar porque los comandantes de las embarcaciones no teníamos relevo y
nuestra lucha era imprescindible.
"En la Naval estuve 19 años aproximadamente, hasta que mi salud
lo permitió. Tengo como orgullo haber sido el jefe de la primera
flotilla de lanchas rápidas que vinieron a Cuba para apoyar el
trabajo de las Tropas Guardafronteras".
Aunque un poco alejado de la vida activa en el mar, con sus más
de 70 años continúa apoyando de otra manera a este órgano del
Ministerio del Interior que en 1965 se empezó a conocer como
"Fuerzas Guardafronteras", y diez años más tarde asume su nombre
actual.
"A partir de los años ochenta empiezo a trabajar en el área de
información hasta el día de hoy. Como oficial operativo en Cárdenas
tengo la tarea de fomentar en la zona el vínculo de las Tropas
Guardafronteras con sus colaboradores, pescadores y vecinos, pues
ellos nos ayudan a proteger de manera más eficaz nuestras aguas
jurisdiccionales del narcotráfico internacional, las acciones
terroristas y el tráfico ilegal de personas".
Y a su edad, ¿no piensa en el retiro?
"Mi vida es la de las Tropas Guardafronteras. Lo que me quede lo
seguiré dedicando a esta noble profesión. El enemigo no debe pensar
que porque me he puesto viejo abandonaré mi condición de
guardafronteras. El Ministerio del Interior todavía puede contar
conmigo".