Sus antecedentes se encuentran en la Conferencia Afroasiática de
Bandung (1955), cuando se enunciaron los principios que debían
gobernar las relaciones entre las naciones grandes y pequeñas,
conocidos como los "Diez principios de Bandung", adoptados después
como los principales fines y objetivos de la política del NO
alineamiento.
En 1960, durante la XV Asamblea General de la ONU, en que fueron
admitidos 17 nuevos miembros de África y Asia, la gestación del
MNOAL cobró un impulso decisivo. Desempeñaron un papel esencial los
jefes de Estado de Egipto, Gamal Abdel Nasser; de Ghana, Kwame
Nkruman; de la India, Jawaharal Nehru; de Indonesia, Ahmed Sukarno;
y de Yugoslavia, Joseph Broz Tito, quienes serían sus fundadores.
Seis años después de los avances de Bandung, sobre una base
geográfica más amplia, se funda el MNOAL en la Primera Conferencia
Cumbre de Belgrado, celebrada del primero al seis de septiembre de
1961, y a la que asistieron 25 países. Cuba fue la única nación
asistente por la región de América Latina y el Caribe.
El Movimiento de Países No Alineados sería concebido entonces
para desempeñar un papel activo en la política internacional, con
posiciones propias en defensa de los intereses y condiciones de sus
integrantes, como países militarmente débiles y económicamente
subdesarrollados.
Así, los objetivos primarios se enfocaron en el apoyo a la
autodeterminación, la independencia nacional, la soberanía e
integridad territorial de los Estados; la oposición al apartheid; la
no pertenencia a pactos multilaterales militares y la independencia
en relación con las influencias y rivalidades de las grandes
potencias o bloques.
El MNOAL estaría contra el imperialismo y el colonialismo en
todas sus formas y manifestaciones; el racismo, la ocupación y la
dominación extranjera; por el desarme general; la no injerencia en
los asuntos internos de los Estados; la coexistencia pacífica; el
rechazo al uso de la fuerza en los conflictos entre países; la
democratización de las relaciones internacionales y por el
desarrollo económico y la reestructuración del sistema económico
internacional.
Desde su fundación, el MNOAL ha librado una batalla casi
constante, para garantizar que los pueblos oprimidos por la
ocupación y dominación extranjeras puedan ejercer sus derechos
inalienables a la libre determinación y la independencia.
En las décadas de los 70 y 80 del siglo pasado, el MNOAL
desempeñó un papel fundamental en la lucha por el establecimiento de
un nuevo orden internacional, aspecto que continúa como una
aspiración de los pueblos para poder disfrutar de sus riquezas y
recursos naturales.
Cuba ha ejercido por dos periodos la presidencia del MNOAL, en la
VI y la XIV Conferencias Cumbres, celebradas en La Habana en 1976 y
en 2006, ocasiones en que desempeñó un activo rol, imprimiéndole al
Movimiento gran dinamismo. Actualmente el MNOAL está integrado por
118 países, y lo preside Egipto desde julio del 2009. (Servicio
Especial de la AIN)