La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Derechos Humanos, repudió hoy los dos nuevos asesinatos de
periodistas ocurridos en el país.
Este jueves fueron encontrados en un parque de la Ciudad de
México los cadáveres de las profesionales de la prensa Ana María
Marcela Yarce Viveros, miembro del equipo de la revista Contralínea,
y Rocío González, periodista independiente.
Estos crímenes se suman al ocurrido la pasada semana en Culiacán,
Sinaloa, donde fue ultimado el comunicador social Humberto Millán.
La instancia de la ONU afirmó que estos asesinatos agravian
profundamente al gremio periodístico mexicano, cuyo reclamo de
eficacia a las varias instancias oficiales destinadas a brindarles
protección y seguridad, tienen indiscutible vigencia y legitimidad.
Hasta la fecha suman ocho los periodistas mexicanos asesinados,
cifra que eleva a 74 el número de los homicidios de informadores
acontecidos en México desde el año 2000.
La Oficina del Alto Comisionado instó a las autoridades a
investigar esos crímenes con el objetivo de capturar, juzgar y
sancionar a los responsables.
Igualmente instó a a la ciudadanía a unirse activamente en el
rechazo de todo acto de agresión contra los comunicadores, cuya
victimización constituye un gravísimo atentado a la libertad de
expresión.
También a la condena de este nuevo acto se sumó la Federación
Latinoamericana de Periodistas, organizaciones gremiales, políticos
y legisladores.